Abel Barajas
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- La Fiscalía General de la República (FGR) ejecutó ayer un enroque en sus asuntos judiciales de alto perfil.
A mediodía, con el apoyo de la Marina, aprehendió al ex Procurador Jesús Murillo Karam al salir de su casa en Lomas de Chapultepec, por los delitos de desaparición forzada, tortura y contra la administración de justicia, como parte de la investigación del Caso Iguala.
Por la noche, pidió el cambio de medida cautelar para que Rosario Robles, ex titular de Sedatu y Sedesol, saliera del penal de Santa Martha Acatitla, después de estar sujeta durante tres años a la prisión preventiva justificada en el proceso de la «Estafa Maestra».
Además, la Fiscalía informó que un juez federal de Toluca ordenó 83 órdenes de aprehensión por el Caso Iguala; entre ellas, la de 20 mandos militares y personal de tropa del 27 y 41 Batallones de Iguala.
Murillo Karam no opuso resistencia y fue trasladado a la subsede de la FGR en la Colonia Tacubaya, para que los médicos legistas le practicaran una revisión clínica.
El ex Procurador es el más alto funcionario que ha sido detenido por las presuntas ilegalidades en la indagatoria sobre la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, ocurrida el 26 de septiembre de 2014.
Algunos de los delitos que le imputan están relacionados con la difusión de información obtenida bajo tortura y de personas indiciadas que no habían sido puestas a disposición del Ministerio Público, con la aparente finalidad de construir la llamada «verdad histórica» del Caso Iguala.
El Consejo de la Judicatura Federal informó que será hoy cuando Murillo Karam sea presentado ante un juez de control del Reclusorio Norte.
En el caso de Robles, fue la propia FGR la que pidió el cambio de medida cautelar, después de que durante tres años se opusieron a que llevara su proceso en libertad y pese a que el delito del que se le acusa -ejercicio indebido del servicio público-, no amerita la prisión preventiva de oficio.
Durante una audiencia realizada ayer, la FGR expresó que debido a las enfermedades que aquejan a Robles y a su edad (66 AÑOS) había tomado la determinación de solicitar que siguiera su proceso en libertad.
«Quiero agradecerle a tanta gente, tanta gente que nunca me soltó, que me escribió, que me mandó mensajes, que me mandaba comida, que sin conocerme creyó en mi. Les digo que no los voy a defraudar porque soy inocente y eso se va a comprobar», dijo al salir del penal a las 22:45 horas.
Contra Robles pesa otra orden de aprehensión por delincuencia organizada y lavado de 77 millones de pesos.