Isabella González y Benito Jiménez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- De nuevo en Estados Unidos. Ahora fue el más alto funcionario de gobierno mexicano, el General Salvador Cienfuegos detenido por narcotráfico en el Aeropuerto de Los Ángeles, California.
Secretario de la Defensa en todo el sexenio de Enrique Peña Nieto, el General Cienfuegos fue apresado, por petición de la DEA, bajo cargos de conspiración criminal, lavado de dinero y narcotráfico, conforme fuentes estadounidenses.
El General mexicano viajaba con su familia, cuyos integrantes no fueron revelados pero sí que fueron dejados en libertad.
Cienfuegos, de 72 años, fue pieza clave en la estrategia de seguridad de Peña Nieto que intentó distinguirse de la de su antecesor, Felipe Calderón, con la disminución de enfrentamientos y con la presunción de que privilegiaban operaciones de inteligencia sobre las de fuerza.
Con Cienfuegos, fueron capturados capos como los hermanos Miguel y Omar Treviño, líderes de Los Zetas, capturados en 2013 y 2015, o Servando Gómez, La Tuta, de la Familia Michoacana, capturado en febrero de 2015.
En 2013, florecieron los grupos armados de autodefensa en la región de Tierra Caliente en Michoacán que presuntamente se levantaron contra los cárteles de la droga y que eran auspiciados por fuerzas castrenses.
En el sexenio de Peña el capo más importante del País, jefe del cartel de Sinaloa, Joaquín “El Chapo” Guzmán fue capturado en febrero de 2014 en Mazatlán por efectivos de la DEA y un cuerpo especial de la Marina mexicana.
Un año después “El Chapo” se fugó del penal de alta seguridad del Altiplano para ser capturado en 2016 por policías federales.
En ninguna de las acciones contra “El Chapo” destacó el Ejército. En la gestión de Cienfuegos, el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) –identificado ahora como uno de los mayores generadores de violencia en el País– adquirió mayor fuerza hasta convertirse en la segunda organización de tráfico de drogas más poderosa de México, de acuerdo con el último reporte anual de la DEA.
La gestión del ex titular de la Sedena, estuvo marcada por la corrupción. Tan solo en el ultimo año de Gobierno de Peña Nieto, la ASF detectó irregularidades en 88 de los 93 contratos por un monto de 603 millones de pesos.
También fueron señaladas irregularidades en las compras de equipos de espionajes, armas y equipo militar.
El Ejército de Cienfuegos estuvo involucrado en graves violaciones a derechos humanos como el caso de Tlatlaya, en el sur del Estado de México, donde 22 personas fueron ejecutadas en junio de 2014 por militares.