Édgar Contreras
Agencia Reforma

CDMX.- No habían transcurrido ni tres minutos cuando llegó la primera pincelada del Barcelona en la goleada por 5-1 sobre el Feyenoord, durante el debut culé en la Champions League.
Lamine Yamal ni siquiera dejó caer el balón antes de tocarlo hacia Raphinha, quien se anticipó a la marca y realizó una recepción dirigida que lo dejó frente al arco. Por si fuera poco, el brasileño amagó con disparar y provocó que los dos zagueros que se barrieron pasaran de largo, lo que hizo aún más humillante el primer gol.
Karim Adeyemi incrementó la ventaja con un golazo al ángulo al minuto 22. Así de fácil se rompió la resistencia de un equipo que acumulaba 19 partidos sin perder, pero que ni las manos metió en el Camp Nou, donde el baño fue literal, pues un aguacero torrencial acompañó gran parte del primer tiempo.
El Barcelona manda en LaLiga y ahora dio un golpe de autoridad en la Champions. El tercer gol cayó al minuto 59, otra vez con la firma de Raphinha, luego de un pase filtrado de Pedri. El Feyenoord estaba tan fracturado que la barrera se abrió al minuto 77 y permitió la anotación de Yamal mediante un tiro libre.
Al conjunto neerlandés le anularon dos anotaciones: una por falta y otra por un milimétrico fuera de lugar, detectable únicamente gracias a la tecnología. Tuvo cierta recompensa al minuto 82 con el tanto de Sem Steijn, pero muy pronto recibió otro golpe tras un servicio preciso de Lamine al delantero Gabriel Jesús, quien anotó su primer gol como culé con el primer balón que tocó.
“Controlamos el partido, dominamos y fue fantástico verlo. Es nuestro estilo y así es como queremos jugar”, dijo el técnico del Barcelona, Hansi Flick.
“En estos cinco primeros partidos -cuatro de LaLiga y uno de Champions- lo hemos hecho muy bien. Hemos marcado muchos goles y lo más importante es que hemos jugado como un equipo, como una unidad”.
El Barcelona conquistó por última vez la Champions en 2015 y luce como uno de los grandes candidatos a terminar con el reinado del PSG.