Mario Alberto Rivera Gaona 
Agencia Reforma

Joaquín “El Chapo” Guzmán fue sentenciado a cadena perpetua por una corte federal de Estados Unidos, por cargos de narcotráfico, informó la agencia AP.
De acuerdo con medios locales, “El Chapo” habló durante su audiencia de sentencia en la corte federal de Brooklyn, en Nueva York, donde se quejó del manejo de su juicio y del jurado.
“El juez me negó un juicio justo cuando todo el mundo lo estaba observando”, habría asegurado el capo, de acuerdo con medios locales.
Guzmán también habría asegurado haber sido víctima de tratos “crueles e inhumanos”.

Semblanza
Nació en el municipio sinaloense de Badiraguato, el 4 de abril de 1957; se crió en la comunidad La Tuna y a los 15 años de edad se inició en el narcotráfico en la siembra de marihuana en la sierra. Entró de lleno al negocio de las drogas en la década de 1980, de la mano del fundador del «Cártel de Guadalajara», Miguel Ángel Félix Gallardo, «El jefe de jefes», quien se convirtió en el zar de la cocaína al ser el primero en traficarla a Estados Unidos.
Tras la caída de Félix Gallardo, «El Chapo» Guzmán fundó el «Cártel de Sinaloa» asociado con Héctor Palma Salazar, «El Güero Palma», dos capos que fueron los más buscados por autoridades de Estados Unidos.
Al mando del «Cártel de Sinaloa», Guzmán Loera transportó decenas de miles de kilogramos de narcóticos desde Centro y Sudamérica para distribuirlas al mayoreo en ciudades de Estados Unidos como en Arizona, Atlanta, Chicago, Los Ángeles, Miami, Nueva York y otros puntos.
Para ello, según la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés), utilizó submarinos, aviones de fibra de carbono, trenes con compartimientos secretos y túneles transnacionales.
Además del contrabando de efectivo, Guzmán Loera supervisó numerosas compañías fantasma, entre ellas una empresa de jugos y otra de harina de pescado, para lavar las ganancias del cartel», destaca la oficina.
Fue detenido por primera vez en 1993, en Guatemala, en el puente internacional del Talismán, y extraditado a México, donde fue ingresado al penal de Almoloya.
En 1995, «El Chapo» fue trasladado al penal de máxima seguridad de Puente Grande, Jalisco, de donde el 19 de enero de 2001 se fugó en un carrito de lavandería; ese año fue declarado por el Buró Federal de Investigación (FBI, por sus siglas en inglés), como el segundo criminal más buscado del mundo, después del abatido líder de la red terrorista Al Qaeda, Bin Laden.
Como fugitivo, Guzmán Loera se reintegró al negocio del tráfico de drogas, lo que lo catapultó en breve lapso como el narcotraficante más importante y el más buscado por las autoridades de México y por el FBI, Interpol y la DEA de Estados Unidos.
En febrero de 2014, el capo fue detenido por elementos de la Marina Armada de México en Mazatlán, Sinaloa, sin embargo luego de un año volvió a fugarse, en esta ocasión del penal de máxima de seguridad del Altiplano. Dos años después, fue recapturado por elementos de las fuerzas federales durante un operativo realizado en el estado de Sinaloa.
En enero de 2017, Guzmán Loera fue extraditado a Estados Unidos bajo la condición de que no le fuera aplicada la pena de muerte.