La que por tradición había sido la mejor época en cuanto a ventas para los fabricantes y comerciantes de uniformes escolares, se ha ido por la borda tras el anuncio definitivo del regreso a clases en línea, “con esto no sólo pierden las papelerías y librerías, sino también los fabricantes y tiendas de uniformes, y hasta los proveedores de hilo y telas”, manifestó Ernesto Castorena Rodríguez.

En su calidad de presidente de la Asociación de Empresarios de la Industria del Vestido y Textil (Aseinvet), expresó que la preocupación ya la tenían desde la primera etapa de la pandemia, con el cierre de muchas empresas que no pudieron continuar trabajando y despidieron personal, sin desearlo, pero ahora lo que impera es la incertidumbre y temor de más cierres y por ende, desempleo.

Destacó que las ventas ahora están hasta en un 80% menos de lo que normalmente para esta temporada se tiene, “era la temporada ideal para la venta de uniformes, los colegios mandaban fabricar los que ocuparían, pero al no haber clases en aula, los papás han dejado de adquirirlos”.

Esta situación, insistió, le pega por igual al productor de materia prima, al proveedor de hilos, telas, botones, cierres y todo ese tipo de insumos, pues “como fabricantes no estamos consumiendo la misma cantidad” y a los industriales del vestido “nos pega directamente porque no tenemos la misma venta y por lo tanto, ocupamos menos personal, y así se va corriendo la cadena”.

Castorena Rodríguez, comentó que al tener menos ventas, se ha tenido recorte en sus niveles de producción, en sus ingresos y por ende, han tenido que prescindir de personal, de ahí que en la actualidad, muchas de las fábricas tienen al personal mínimo necesario, “con algunos hay acuerdo de que trabajen en días escalonados y así han podido sobrellevarla, pero en otros casos, el despido ha sido inevitable”.