Durante el siglo XVII, el continente europeo fue testigo de numerosos casos sobre acusaciones de brujería, mujeres que murieron ardiendo en la hoguera después de torturas inhumanas. Durante un largo tiempo, Europa se destacó por el fanatismo religioso que preponderaba, el poder del Vaticano y con ello las relaciones entre la Realeza y este, de ahí que la brujería resultaba un tema muy concerniente y sobre todo penado en las sociedades, las brujas eran las causantes del mal, enviadas por el mismo demonio. La creencia en la brujería fue originada por la necesidad del humano de explicar lo aparentemente inexplicable.

Estas tradiciones religiosas emigraron a la América colonial cuando los habitantes provenientes de Inglaterra y Holanda llegaron a formar la colonia conocida como “Nueva Inglaterra” que abarca los estados de Massachusetts, Connecticut y Springfield. Los Padres Peregrinos fundaron las primeras colonias en donde habitaban los indios mohicanos.

Los casos más conocidos de brujería sucedieron en Salem, Massachusetts donde el reverendo Samuel Parris, un hombre conocido como devoto e incluso obsesionado por la religión vivía junto con sus hijos y dos esclavos. Su esclava Tituba contaba a las hijas del reverendo historias misteriosas y practicaba rituales vudú. Las niñas comenzaron a sufrir al poco tiempo convulsiones en público y realizaban expresiones extrañas. Más tarde se les unió otra niña habitante de Salem, hecho que comenzó a inquietar a todos los habitantes incluido el Reverendo. Se creía que las brujas eran las causantes de los extraños comportamientos y las niñas decidieron acusar a Tituba para evitar ser ahorcadas, ella confesó para evitar ser torturada y fue llevada a prisión. A partir de ahí, las acusaciones de brujería comenzaron a realizarse con mucha frecuencia, bastaba solo con una acusación para ser detenido, las pruebas se realizaban con base en otros testigos y con métodos poco ortodoxos como brebajes o uso de animales, mismos que se realizaban en Europa anteriormente.

Los juicios de las brujas de Salem fueron procedimientos legales comenzados en 1692 y terminaron un año después con 20 personas asesinadas y muchas otras desprestigiadas. En 1700 se realizaron críticas a los magistrados de Salem por las muertes y persecuciones, posteriormente se realizaron indemnizaciones para las familias de los ejecutados injustamente.

Este momento histórico marcó un gran indicio de la falta de juicios justos, violaciones de derechos y desde entonces se les conoce como la “cacería de brujas” o “juicios de brujas” relacionado a cualquier acusación injusta e infundada contra una persona. ¿Existirá aun la “cacería de brujas”?

Hoy en día se cree que los comportamientos de aquellas primeras víctimas, las hijas del Reverendo Parris, Tituba y otras niñas fue debido al hongo del centeno que consumían en el poblado de Salem, así como la propia Epilepsia la que causaba convulsiones y alucinaciones.

El poblado de Salem hoy en día, es un lugar turístico con sus calles góticas y tenebrosas, existe un museo famoso explicando estos sucesos y el método, así como la simulación de los juicios de Salem.