CDMX.- El Príncipe Guillermo de Inglaterra quiere ser el mejor padre posible y no repetir las desatenciones que con él y su hermano, el Príncipe Enrique, tuvo su padre, el Príncipe Carlos.
Por ello anunció una serie de decisiones: él, su esposa, la Duquesa Catalina, y sus tres hijos se mudarán a vivir a Adelaide Cottage, una casa a las afueras de Londres, cercana al castillo de Windsor.
Además inscribirá a los príncipes Jorge, Carlota y Luis en una escuela privada que se encuentra a unos 20 minutos de su nuevo hogar.
De acuerdo con fuentes de la realeza, el movimiento busca brindar a sus hijos la vida más normal posible y mandar el mensaje de que, mientras los pequeños crecen, su trabajo más importante es el de ser padre.
«Por supuesto, reconoce sus importantes deberes como miembro de la realeza y segundo en la línea al trono, pero cree que esas obligaciones pueden realizarse en torno a su papel como padre.
«Así que, por ejemplo, cuando programe compromisos, tendrá en cuenta los horarios de salida de los niños de la escuela, para que él o la Duquesa puedan estar allí para recogerlos», explicó un informante al Daily Mail.
Los reajustes en la cotidianeidad de Guillermo y su familia se dan a días del 25 aniversario luctuoso de su madre, la Princesa Diana, el 31 de agosto.
Al momento de perder a su madre, el Príncipe tenía 15 años y su hermano menor, 12, por lo que tuvieron una infancia consumida por el duelo.
«Su incuestionable y principal misión, y motivo de vida, es ser el mejor padre posible, especialmente mientras sus hijos son chicos. No se disculpará con nadie por eso», dijo la fuente. (Staff/Agencia Reforma)