Renata Tarragona 
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Las bodas clandestinas y la negativa de algunos asistentes de seguir reglas en bodas que sí se organizan bajo los protocolos establecidos, han complicado la reactivación de este tipo de eventos, revelan expertos del ramo.
Así se evidenció este mes en dos bodas masivas en Baja California y Coahuila, de 300 y 700 personas en cada caso, que no cumplieron con las reglas sanitarias y que el resultado fue alrededor de un centenar de asistentes contagiados de Covid-19.
“En el segmento estamos capacitados en todos los protocolos (de bioseguridad) para hacer que los eventos sean seguros; el mayor reto no está en aplicarlos sino en el comportamiento de los invitados y trabajar para concientizarlos”, comentó Kitzia Morales, co-fundadora de la Asociación Internacional de Profesionales de Bodas de Destino (IADWP, por sus siglas en inglés).
Recordó que el aforo de los eventos nupciales está sujeto a los semáforos epidemiológicos estatales y en algunos destinos están prohibidos.
Entre las medidas adoptadas por los organizadores están: toma de temperatura, tapetes sanitizantes, equipo y mobiliario desinfectado, uso de cubrebocas, aforo reducido y mesas a mayor distancia y con máximo seis personas.
Ante el descuido de asistentes proponen reducir las horas de celebración y el consumo de alcohol, cobrar por bebida o limitarla, hasta el uso de pulseras de color que indican el distanciamiento deseado por el invitado.
Otras tendencias en reacción a la pandemia son bodas híbridas, en formato presencial y virtual; microweddings de máximo 10 personas; o bodas en casa.
Enfatizó que no se debe estigmatizar estos eventos siempre que se organicen por profesionales certificados que están informados y siguen las determinaciones de la autoridad.
Empresas como Los Espectaculares, promueven celebraciones de 30 a 50 personas, con menos personal de servicio que presente prueba que avale su salud, encuestas sanitarias y de confirmación a invitados, y apoyo de equipos de seguridad para reforzar el cumplimiento de las medidas durante el evento.
En 2019, tuvieron lugar en el País 500 mil bodas formales, más las simbólicas y renovaciones de votos, y el turismo de bodas representa una derrama económica de 99 mil millones de pesos anuales.