Renata Tarragona
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-En alternativa al uso de plástico, la chilena Bioelements busca colaborar con industriales nacionales para impulsar la fabricación y comercialización de productos como platos, cubiertos, envases y embalajes biodegradables y no tóxicos.
A la fecha, el proyecto está a la mitad de su meta de ingresos de 100 millones de dólares, la cual espera alcanzar en 2022 con presencia Chile, México, Perú, Colombia, Estados Unidos y, próximamente, Brasil y Ecuador.
“El objetivo es para este año triplicar en términos de volumen, esto no lo podemos hacer si no tenemos el apoyo de fabricantes mexicanos. Hoy día estamos colaborando con una empresa que nos lleva la fabricación.
“Queremos ser la mayor empresa proveedora de materiales biodegradables flexibles y rígidos en México, vemos la oportunidad y la gente tiene interés por materiales sustentables”, comentó José Ignacio Parada, CEO del negocio.
La compañía llegó al País en 2019 y emprendió estudios de biodegradación en convenio con el Instituto de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Actualmente dispone de una bodega propia desde donde se distribuyen los productos fabricados en Chile y, a su vez, colabora con una empresa de fabricación en Toluca, Estado de México.
Aseguró que no existe una competencia directa en el mercado mexicano para su resina BioE-8, una formulación de componentes vegetales, almidones y materiales sintéticos, amparada en el secreto industrial y en proceso de patente, que permite a sus productos derivados sean compostables y biodegradables en cualquier condición medioambiental, ya sea en compostaje, vertederos de basura o, incluso, en la calle.