El Modelo Integral de Aguas de Aguascalientes implementa una estrategia para mejorar la calidad del agua potable en la ciudad, informó Jesús Vallín Contreras, director del organismo. Esta estrategia incluye la mezcla de agua de pozos con mejor calidad con la de aquellos que presentan aguas duras en 40 pozos.
El proyecto, iniciado el año pasado, ha implicado la perforación de nuevos pozos con agua de calidad superior. Vallín Contreras explicó que, aunque la calidad del agua no ha empeorado, las normas han sido más estrictas, haciendo necesario mezclar el agua de los nuevos pozos con la de los existentes para cumplir con los estándares actuales.
Además de la mezcla de aguas, se han instalado filtros en diez pozos donde no fue posible realizar esta mezcla. Estos filtros operan mediante un sistema de absorción y son especialmente efectivos para retirar arsénico, un contaminante que ha presentado problemas en algunas áreas. Cada filtro tiene un costo significativo, con el tratamiento del arsénico estimado entre 2 y 3 pesos por metro cúbico de agua.
A pesar de los avances, el director del Modelo Integral de Aguas advirtió que la calidad del agua también depende del mantenimiento de las cisternas y tinacos en cada hogar. «El agua que llega al medidor puede tomarse sin problemas, pero su calidad puede verse afectada por el estado de las cisternas y tinacos», explicó. Recomendó el uso de filtros de carbón activado, disponibles en el mercado, para asegurar aún más la potabilidad del agua en los hogares.
En lo que va de su gestión, se han dejado de operar dos pozos debido a daños o a la falta de rentabilidad. Sin embargo, con el nuevo plan hídrico, se espera que para el 2025 se retiren entre 40 y 45 pozos, priorizando aquellos con mayor contenido de arsénico.
Con estas medidas, el gobierno de Aguascalientes busca asegurar un suministro de agua potable de alta calidad para todos sus ciudadanos, enfrentando de manera proactiva los desafíos que impone la normativa actual y las condiciones medioambientales.