César Martínez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Sin poder aún operar al cien por ciento debido a las restricciones por la pandemia de Covid-19, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) busca acabar con el rezago que registra en ciertas partes del país en las citas para tramitar pasaportes.
Para ello, abrió dos nuevas oficinas en la capital del país, una de ellas en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México; además de que reubicó en espacios más grandes otras cinco y amplió el horario en otras nueve.
Estas últimas operan con 12 horas de servicio, de las 8:00 a las 20:00 horas, siete días a la semana.
Se trata de las delegaciones en las ciudades de Jalisco, Monterrey, Durango, Chihuahua, Puebla y Juárez, así como la del AICM, ubicada en la Terminal 1, y las de las alcaldías de Cuauhtémoc y Coyoacán, a las que próximamente se sumará también la de Miguel Hidalgo.
Las sedes que fueron reubicadas en instalaciones nuevas son las de Puebla, Durango, Villahermosa, Chihuahua, Jalisco y Miguel Hidalgo.
De las oficinas nuevas, con las que la SRE aumentó de 45 a 47 sus instalaciones donde expide pasaportes en el País, la del AICM tiene capacidad para tramitar 500 pasaportes diarios, mientras que la de Coyoacán, ubicada en la Plaza Punto MAQ, puede procesar hasta 2 mil 800 al día.
En entrevista, Carlos Candelaria, director de Oficinas de Pasaportes de la Cancillería, presumió que han abatido el rezago de citas en el centro del País.
«Logramos abatir el tema del coyotaje, porque al tener una gran demanda y pocas citas se genera gente que se aprovecha de la necesidad de otros», dijo.
Sin embargo, reconoció que en el norte, particularmente en Nuevo León, la oficina ya es obsoleta.
El nuevo inmueble, que será abierto en diciembre, será el más grande del país al atender a 3 mil 500 personas diarias.
«Con esta oficina se estarán garantizando citas como nunca antes en el norte», prometió Candelaria.
Para reducir costos en la red de emisión de pasaportes, la Cancillería aplica dos esquemas: Por un lado, recurre a los Gobiernos estatales y municipales para conseguir el personal que cubra los horarios extendidos, y por el otro, instala nuevas oficinas en plazas comerciales, donde el sector privado ofrece precios bajos para atraer a potenciales clientes.
«Extendiendo los horarios es como podemos nosotros abatir la gran demanda y quitar el tema del coyotaje», expuso el funcionario de la SRE.