CIUDAD DE MÉXICO, (EL UNIVERSAL).- El grupo parlamentario de Encuentro Social en la Cámara de Diputados impulsa una reforma para sancionar con una multa de dos mil a seis mil veces el salario mínimo vigente a quien comercialice licor con el concepto de “barra libre” o “shots (tragos)” y bebidas energizantes combinadas, en donde se incentive el consumo de bebidas adulteradas.
A través de la diputada María del Carmen Cabrera Lagunas, el PES busca modificar los artículos 187 bis y 420 de la Ley General de Salud, para vigilar y sancionar establecimientos comerciales que publiciten, expendan o suministren bebidas alcohólicas envasadas o en estado natural, mezcladas, preparadas, adicionadas o condimentadas bajo cualquier modalidad que pretenda a título gratuito, promoción o por medio de un pago único otorgar el consumo limitado o ilimitado de las mismas.
Asimismo, denunciar ante las autoridades fiscales los establecimientos que se abstengan de destruir inmediatamente después de que se haya agotado su contenido, envases de bebidas alcohólicas que enajenen al público para su consumo.
Cabrera Lagunas armó que la posibilidad de que el consumidor tome una bebida adulterada es de hasta 40 por ciento, toda vez que la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) estima que, de cada diez botellas en el mercado, cuatro son de licor apócrifo.
La regulación en este tema es laxa y dispersa dentro de la normatividad nacional, por lo que es primordial establecer un marco obligatorio en todo el país, ya que de acuerdo con el Instituto Nacional de Información Estadística y Geográca (Inegi), existen poco más de 27 millones de personas de entre 15 y 29 años, potenciales consumidores de bebidas alcohólicas.
Las consecuencias de consumir alcohol adulterado van desde mareo, convulsiones, dolor abdominal, hasta alteraciones visuales como ceguera temporal o permanente, estado de coma y la muerte.
Por lo general, explicó, el licor apócrifo contiene metanol, una sustancia altamente tóxica que en dosis pequeñas puede resultar fatal y comienza a provocar efectos entre los 30 minutos y las 72 horas de haber sido ingerido.
Ante este panorama, la diputada mencionó que es urgente regular la primera causa de consumo de bebidas alcohólicas adulteradas, la cual es realizada en establecimientos con servicio de “barra libre”, donde se ofrecen productos ilimitados, lo que impide que las personas puedan cerciorarse que el envase estaba sellado o fue rellenado.