Édgar Contreras
Agencia Reforma

CDMX.- El arranque de México en la Fase Final de la Eliminatoria Mundialista determina si clasifica “caminando” o si transita un sendero lleno de espinas.
Comienza el sueño rumbo a la Copa del Mundo Qatar 2022 y con este la tranquilidad o la angustia. El Tricolor no sabe de puntos medios.
La Selección Mexicana enfrenta mañana a Jamaica en el Estadio Azteca y después tiene un par de complicadas visitas: el domingo 5 ante Costa Rica y el miércoles 8 frente a Panamá.
La historia dicta que el Tri se da un festín siempre que cosecha al menos 7 de los primeros 9 puntos disputados.
El terror se produce cuando obtiene 4 unidades o menos en las tres jornadas iniciales. Es ahí donde comienzan las dudas y las fallas, donde la inercia negativa suele concluir con un cambio en el timón, como ocurrió con Enrique Meza, Sven-Göran Eriksson o José Manuel de la Torre.
Llegó el turno de que Gerardo Martino entre a escena.
El proceso arranca sin la presencia de público, como castigo por el grito homófobo, pero contra una Selección de Jamaica lastimada por la ausencia de 11 jugadores del futbol inglés, cuyos clubes no los prestaron para este partido. Michail Antonio (West Ham) y Leon Bailey (Aston Villa) son las bajas más notables para el duelo en el Azteca.
Costa Rica, a diferencia de procesos anteriores, no luce con tanta fuerza, pero la salida al Estadio Nacional siempre tiene su complejidad, más allá de que sólo haya 3 mil aficionados en las gradas, debido a las medidas de seguridad por la COVID-19.
En el Rommel Fernández, de Ciudad de Panamá, podrán ingresar hasta 25 mil 600 espectadores y eso le da un plus al equipo local, a pesar de que el Tri suele tener buenos resultados en esa cancha.
México arriba con la presión de los dos fracasos de verano (Nations League y Copa Oro), pero en una semana los nubarrones pueden desaparecer… o incrementarse.
En los procesos rumbo a 1998, 2006 y 2018, el Tri clasificó “caminando” gracias a la solidez de los primeros pasos.