Víctor Fuentes
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO: El Aeropuerto Internacional Felipe Angeles (AIFA) alista su primera ampliación desde que inició operaciones en marzo de 2022, para incrementar su capacidad en transporte de carga.

La terminal registró ante la Secretaría de Hacienda un proyecto de inversión por 2,860 millones de pesos para construir siete almacenes dúplex para carga, dos plataformas y una calle de rodaje.

Se trata del primer proyecto de inversión propio registrado por el AIFA, una paraestatal independiente que controla la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), y el plan es ejercer los recursos entre abril de 2024 y el cierre de 2027.

Aparentemente, el dinero no saldría del Presupuesto de Egresos, que hasta ahora ha financiado casi en su totalidad al aeropuerto, sino de los que el AIFA identificó como «recursos propios».

La idea del proyecto es rentar los nuevos almacenes a las aerolíneas de carga.

Actualmente, el AIFA cuenta con 12 almacenes sencillos -que se pueden convertir en seis dúplex- para renta a empresas que reciben, manejan y custodian las mercancías importadas.

Se prevé que los nuevos almacenes tendrán vida útil de 30 años, con costos de mantenimiento y operación de 5,808 millones de pesos.

A partir de septiembre pasado, por orden del Presidente Andrés Manuel López Obrador, todas las aerolíneas de carga tuvieron que mudar sus operaciones al AIFA desde el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), lo que ha empezado a incrementar los ingresos de la nueva terminal.

En el primer trimestre de 2024, el AIFA reportó por primera vez más ingresos por servicios y tarifas que gastos, con un balance positivo de 77.9 millones de pesos.

Sin embargo, el aeropuerto sigue requiriendo subsidios del gobierno para operar, que este año están presupuestados en 1,500 millones de pesos, y en el primer trimestre ascendieron a 364 millones.

El AIFA prevé ingresos propios de 1,251 millones de pesos en 2024, por lo que no está claro si el dinero para la ampliación saldrá de esa fuente, o si se echará mano de recursos de los fideicomisos de la Sedena, que al cierre de 2023 acumulaban casi 70 mil millones de pesos.

Como es habitual en los proyectos de inversión de la Sedena, en las versiones públicas de los documentos enviados a Hacienda, el AIFA censuró totalmente todos los detalles financieros y operativos, así como el estudio socioeconómico que justifican el gasto.