Durante los pasados meses se ha difundido mucha información acerca del papel de NayibBukele, presidente actual de El Salvador, quien rompió con el bipartidismo que existía 30 años atrás. Bukele ha logrado disminuir los índices de delincuencia de manera eficiente a través de rígidos procedimientos judiciales, aplicando el estado de “excepción” en el cual la detención arbitraria es totalmente legal por supuestas relaciones con La Mara Salvatrucha; así mismo, es el proyecto de Megacárcel que alberga a todos estos detenidos. El Salvador cuenta con la tasa más alta de encarcelamiento en el mundo entero y, en respuesta a ello, existe una cantidad inmensa de denuncias por violaciones a los derechos humanos hechas por los reos y de organismos internacionales. Sin embargo, Bukele se ha empeñado en erradicar la violencia que aquejó durante mucho tiempo a la ciudadanía por la presencia de las Maras y la corrupción del bipartidismo de Arena y FMLN.

Asimismo, El Salvador ha logrado un cambio de imagen abrupto, es uno de los presidentes latinoamericanos más aceptados y populares; en 2021 adoptaron el bitcoin como moneda de curso legal, la atracción turística ha aumentado hasta un 40% y recientemente se creó la biblioteca nacional que cuenta con siete pisos. Todas estas razones han generado el apoyo popular de la ciudadanía y la aceptación del mundo entero, así como de la mejorada imagen de El Salvador. El mes pasado, logró la reelección con un voto del 70%, nunca antes visto, es el primer presidente elegido por un segundo mandato consecutivo, luego de que desde el pasado diciembre pidió licencia para postularse a la candidatura. A pesar de que su Constitución prohíbe la reelección inmediata, los jueces de la Sala de lo Constitucional dieron su visto bueno para autorizar la candidatura a la luz de la misma Constitución salvadoreña. Se estimaba que los jueces fallaran a su favor porque desde 2021 la Asamblea destituyó a los magistrados principales y suplentes de la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia, nombrándose a un nuevo presidente de la Corte Suprema y 4 miembros de la Sala de lo Constitucional allegados al Presidente, por ello es natural que lo que decida sea validado por la Corte y el Poder Legislativo, que también cuenta con mayoría.

A pesar de estar conscientes los ciudadanos del nivel de autocratismo al que están siendo sometidos, lo eligen nuevamente porque realmente no había existido presidente alguno que resolviera la inseguridad y alzara la economía como se ha logrado desde 2019. Los ciudadanos también saben del peligro que representa el control de sus autoridades y la violación a la Constitución, sin embargo, la simpatía por él refleja el idóneo contento con la ciudadanía a pesar de las críticas mundiales por la violación a los DH. ¿Hasta qué punto es ponderable elegir la seguridad y la estabilidad temporal a cambio de la autocratización?

El caso de El Salvador es sumamente interesante, por un lado, parecen estar progresando, por el otro el precio de ello es un presidente con exceso de poder que a la larga posiblemente genere un efecto grave para el país y sus relaciones con países extranjeros.