Alejandro Albarrán
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Óscar Martínez, jefe de redacción de El Faro, no se irá de El Salvador pese a la amenaza del Presidente Nayib Bukele de encarcelar hasta 15 años a los periodistas que reporten el fenómeno de las pandillas.
No se irá. No aún. No mientras pueda seguir haciendo periodismo, cuenta en entrevista con Grupo REFORMA.
El Presidente lanzó a finales de marzo una «guerra contra las pandillas» luego que se rompió un récord de asesinatos de un día en el país, con 62 muertes.
Decretó el régimen de excepción, ha arrestado a más de 20 mil personas, amplió las penas de cárcel y promulgó una ley mordaza. Todo en menos de un mes.
Bukele, dice Martínez, está cerca de convertirse en un dictador.
Tiene pendientes unos pasos, continúa el periodista, quien por más de una década ha narrado la violencia en El Salvador y la colusión de las autoridades con los pandilleros.
A Bukele le falta acabar con la prensa independiente, nada más, afirma.

¿Cómo desembocó un fin de semana de asesinatos en un estado de excepción y una ley mordaza?
Bukele ha demostrado ser alguien con mucha habilidad para aprovechar las coyunturas, de cualquier tipo para desmantelar más la democracia.
Ahora, lo que ocurrió tiene un contexto y ese contexto lo hemos publicado en dos ocasiones en sendos reportajes en 2020 y 2021. Hemos demostrado en El Faro que desde que este Gobierno llegó al poder está negociando con las tres pandillas en las cárceles la reducción de homicidios.
¿Qué ocurre el día 26 de marzo? Un día sumamente sangriento como nunca se había visto en este siglo: 62 homicidios.
Hay que decir que desde antes, cada vez que las pandillas han negociado con Gobiernos de esta misma manera, de forma secreta desde el año 2012, cuando las pandillas se sienten inconformes con la negociación, han matado más, porque entienden que los cadáveres son un activo político.
Ocurrió eso. Lo que fue distinto, y creo inesperado, fue que la reacción del Gobierno fue más inmediata y contundente.

¿Qué es lo que hace la ley mordaza y cuáles son sus implicaciones para el periodismo y para El Faro?
Básicamente dice que cualquier mensaje que provenga de las pandillas o que presuntamente provenga de las pandillas y que genere zozobra te da entre 10 y 15 años de cárcel.
¿Qué es un mensaje que genere zozobra? No sé, las pandillas aquí han sido interlocutores y la prensa aquí ha hablado con ellas en más de una década, porque los políticos las han convertido en interlocutores, no la prensa.
Es una falacia absoluta que el periodismo es quien ha dado voz a pandilleros. Quienes los convirtieron en actores necesarios con sus negociaciones, incluido este Gobierno, y con sus actos públicos, son los políticos.
Evidentemente, lo que suponemos es que la interpretación de generar zozobra nunca va a ser a favor nuestro.

¿Cuál crees que sea la idea de Bukele para enfrentar las pandillas?
En este caso Bukele, a la hora de reaccionar, recordó algo muy importante: que las pandillas son grupos criminales sumamente odiados por la población.
Recordó el gran valor político que tienen los mensajes violentos en un país como El Salvador.
Recordemos que Bukele, gracias a que impuso a su Suprema Corte de Justicia, a su Sala de lo Constitucional, puede ser el primer Presidente en reelegirse.
Entonces, necesita cimentarse, o más bien mantenerse popular hasta esa elección del 2024.

Carlos Dada (fundador de El Faro) decía que Bukele iba en camino a convertirse en algo parecido al Mandatario nicaragüense, Daniel Ortega. ¿Compartes esta evaluación?
Para mí Bukele es un autócrata, como una vocación autoritaria. ¿Por qué no digo un dictador aún? Porque creo que le hacen falta desmantelar algunos elementos mínimos de la democracia.
Encarcelará a periodistas tarde o temprano, ahondará en los ataques y desapariciones de organizaciones civiles que le disgustan, suponemos que pronto aprobará una Ley de Agentes Extranjeros que está archivada.
No hay división de poderes. En El Salvador quien manda es un señor que se llama Nayib Bukele y él ordena qué hacer a todos los órganos del Estado. Aquí vas preso si él quiere, no si te vence en un juicio.
Lo más probable es que siga esa senda que siguió Ortega, con sus matices y diferencias.

De nuevo sobre la ley de censura, ¿cómo están trabajando en El Faro?
Tenemos un plan que estamos poniendo en marcha y ese plan pasa por una serie de modificaciones, de renuncias dolorosas, algunos cánones que nosotros hemos tenido, pero nunca el canon de calidad y de investigación.
No vamos a dejar de publicar, porque entonces dejaríamos de tener sentido. Vamos a seguir publicando pactos entre pandillas y Gobiernos (…) de eso que no les quepa ninguna duda.

Publicaste un texto en El País sobre el exilio o no exilio y decías que lees las señales para saber si salir de El Salvador, ¿cómo van esas señales?
Las señales son claras: vienen por nosotros. Es el siguiente paso, ya destruyeron a la Oposición política, que es una Oposición corrupta, nefasta. Ya destruyeron al empresariado privado, lo dividieron. Ya lograron silenciar a varias organizaciones civiles. Ya lograron que se vaya del país mucha gente.
Entonces ¿qué le falta? Le falta la prensa libre. ¡Eso lo tengo clarísimo! ¡Las señales lo dicen: vienen por nosotros!
Ahora, creo que aún tengo la posibilidad de permanecer aquí y hay un riesgo, pero es un riesgo, digamos, leído.

ASÍ LO DIJO
«Las señales son claras: vienen por nosotros (por la prensa)».
«(A Bukele) aún le falta quitarle ese maquillaje democrático que tiene el país para consolidarse como dictador».

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