La Unión Ganadera Regional Hidrocálida señaló que con el ciclo pluvial en Aguascalientes ha comenzado a crecer el pasto y se confía en que habrá una buena cosecha que se traducirá en la alimentación del ganado bovino y lo más importante es que podrán ser sacados a los potreros.
José de Jesús Guzmán de Alba, presidente de la UGRH, señaló que las lluvias se esperan de julio a septiembre, y se confía en que se rebasara la meta pluvial, la cual en el 2019 se quedó alrededor de un 20% por debajo de lo proyectado.
Recordó que el ciclo pluvial beneficia no solo al sector ganadero, también al agrícola que cuenta actualmente con 140 mil o 150 mil hectáreas de riego, cuando llueve se deja de extraer el vital líquido de los pozos y de inmediato se entra en el cuidado del acuífero y por parte del productor se reduce el consumo de energía eléctrica que actualmente es un insumo caro.
Además, el agua de lluvia produce pastura de mejor calidad con respecto a la que crece mediante el riego. Un potrero se hace funcional cuando es temporada de lluvias porque crece la naturaleza y eso permite que el ganado se disperse y acceda al vital líquido en arroyos, aguajes, se come el pasto que va creciendo y también el viejo que está cerca de las zonas de agua.
También se dejará de suplementar a los animales con proteínas, ya que los pastos secos no la suministran, y en consecuencia habrá ahorros de recursos por parte de los ganaderos, por lo que se podría decir que cuando llueve, llueve dinero, pues un animal come alrededor de 3 kilos de suplementos diarios, lo que equivale a mil pesos mensuales.