La dependencia económica que tiene Aguascalientes con la industria automotriz obliga a estar atentos al desempeño de sus plantas ensambladoras y al desempeño de los mercados nacionales e internacionales, lo que todo apunta a que será un mejor cierre de año del que se auguraba ante la estela negativa que ha dejado la pandemia.

Ha sido un período atípico para la empresa en general, pero de manera muy marcada en el armado de automóviles debido a la suspensión de labores por varias semanas, lo que inevitablemente retrasó el plan anual de producción y afectó a los trabajadores, que recibieron la mitad de su salario, lo que además arrastró a las proveedoras que ocupan al grueso del personal que labora en este sector.

Todo parece indicar que se avanza hacia la normalización, esto de acuerdo a lo que expresó el secretario general del Sindicato de la Industria Automotriz y Mecánica, Rogelio Padilla de León, al citar que octubre será mejor que septiembre en lo que se refiere a la demanda de los mercados, mismos que también enfrentaron una contracción y ahora empiezan a mejorar las ventas.

Es una cadena en que cada eslabón debe embonar para que todos salgan ganando, por lo que si surge como se observa, octubre puede ser el mes del despegue rumbo al restablecimiento, que es en lo que está inmerso el sector automotriz.

Otro punto favorable es que tanto las productoras de vehículos  como las proveedoras mantienen estable su plantilla, lo que ofrece mejores condiciones laborales ya que los trabajadores saben que el fantasma del recorte de personal se aleja y esto permite entregarse más a la tarea encomendada. Lo único que se mantiene es que, en caso de ser necesario, puede haber un paro técnico o vacaciones adelantadas, pero lo más importante es conservar el empleo.

Rogelio Padilla subrayó que se espera que en octubre la producción se mantenga entre el 78 y 80%, y en los últimos dos meses del año se logre alcanzar el 100%, con lo que 2021 empezaría en mejores condiciones.

En los casos en que hay una baja de producción, que puede ser de uno, dos o tres días, se envía al personal a cursos de capacitación y a programas de certificación o que hagan labores orientadas a tener en mejor condición su área de trabajo. Lo importante de esto es que el trabajador no sufre ninguna merma en su salario y lo que hacen es dentro de su horario habitual.

Para Aguascalientes es fundamental que las mecánicas mantengan su ritmo de trabajo porque más de 30,000 trabajadores significan una derrama económica muy importante, de manera particular para el comercio y la industria en general, de ahí que es mucha la atención que hay en torno a lo que hacen y cómo desarrolla sus actividades.

Aunque todavía está debajo de los niveles reportados en 2019, de acuerdo al Inegi, en septiembre las armadoras produjeron a nivel nacional 301,426 unidades, sólo 5.5% menos que en el mismo mes del año pasado. Cabe destacar que cerca del 80% de las poco más de las 300,000 unidades producidas en septiembre se enviaron al exterior. El total de unidades ensambladas entre enero y septiembre de 2020 sumaron 2 millones 062,533, de las cuales 1 millón 779,253 se canalizaron a la exportación, cifras que aún cuando son 30% menos de lo recolectado en 2019, de cualquier manera es un avance muy importante, teniendo en cuenta las circunstancias que han prevalecido durante el presente año.

CON PINZAS

Aunque se quisiera voltear para otro lado para aparentar que no se da cuenta, es materialmente imposible hacerse el desentendido de la forma como se imparte la educación a distancia, en donde, por obligación, los alumnos deben poseer una computadora para desempeñar sus labores, pero se da el caso que en Aguascalientes alrededor de 100,000 alumnos carecen del equipo automatizado.

Por lo anterior tienen dificultades para estar al nivel de sus compañeros que sí cuentan con terminal, e indefectiblemente esto significa un retraso a la hora que se haga la evaluación general.

Lo único que podría salvar la situación es que se regrese al nivel presencial, pero hasta la fecha no hay la mínima intención de hacerlo y menos ahora que el estado tuvo una reculada en el reloj de la infección, por lo que al  menos el primer semestre del año lectivo los niños y jóvenes seguirán en confinamiento.

Durante la entrega del primer paquete de tabletas y computadoras, el gobernador Martín Orozco Sandoval especificó que alrededor de 100 mil estudiantes están en condiciones de fragilidad, al carecer de un dispositivo que les asegure seguir las clases que se imparten a través de la televisión.

Se hace el esfuerzo de proporcionarles el dispositivo, mediante donaciones que se han recibido, pero que son insuficientes, por lo que exhortó a funcionarios y empleados de los tres niveles de gobierno, del Congreso del Estado y el Poder Judicial, a solidarizarse y unirse a esta campaña, lo mismo a las agrupaciones de la sociedad, tanto empresariales como de asociaciones.

Resaltó que “a mayor educación, menos conflictos sociales, menor violencia, menos delincuencia y más productividad”, por lo que se debe apostar a la educación y pugnar porque ningún alumno deje de participar en las actividades que desarrolla la SEP.

Este dato, de 100,000 niños y adolescentes que están en esa situación, es uno de los resultados que no tomaron en cuenta en la SEP cuando se emitió la orden que la educación fuera en línea, al no tomar en cuenta que una cantidad importante de alumnos no tenían el equipo y su familia carece de recursos para pagar el alquiler de computadoras en los centros públicos.

La cuestión radica en que al final de este semestre tendrá que hacerse una evaluación y determinar las acciones a seguir para que aquellos que están en esa condición puedan recibir la atención que requieren, lo que va a demandar un mayor esfuerzo de ellos y de sus profesores.

Para el número de menores y jóvenes que están en esa situación fue mínima la cantidad que se entregó en la primera fase del programa “Que nadie se vaya de la educación”, por lo que se necesita un mayor esfuerzo y que empresas, organizaciones sindicales, colegios de profesionistas, clubes de servicio, entre otros, se adhieran a esta labor, haciendo donaciones que permitan reducir ostensiblemente la cifra de quienes requieren del dispositivo.