Todo el mundo piensa que los líderes de los equipos juegan para ganar, es decir, que cada partido los coaches o managers quieren conseguir la victoria. No obstante, se guardan sus mejores aces para que en caso de perder un partido puedan revertir la situación en el siguiente sobre todo en una serie final a ganar varios encuentros. Esto es lo que parece ser el camino de Dave Roberts que decidió guardar a Walker Buehler para un hipotético séptimo juego en caso de que los Dodgers no saquen la victoria esta noche.
Al anunciar a Gonsolin como abridor del sexto juego también afirmó que Buehler no estará disponible en caso de que Gonsolin tenga una mala apertura. Esto significa que Walker Buehler será el elegido para abrir el séptimo juego que será el más importante si llega a suceder, pero también juega una decisión de doble filo para Roberts que podría haberlo mandando desde hoy al tener el suficiente descanso. En tanto, esta decisión también afecta directamente al mexicano Julio Urías que no realizará una apertura más en la postemporada y se desconoce qué papel jugará en los dos partidos restantes.
Urías lanzó el pasado sábado, es poco probable que lo vayan a utilizar esta noche con tan solo dos días de descanso. Lo que parece más lógico es que sea usado en el juego séptimo cuando Buehler termine su labor y podría tener un relevo importante como en el séptimo juego ante los Braves cuando lanzó las últimas tres entradas del partido retirando a nueve hombres en fila. Los Ángeles estarían apostando entonces a dos de los lanzadores que mejor se han visto en esta postemporada, pero primero tendrán que tratar de finiquitar la serie con el bullpen algo que no se ve imposible por el gran momento que vive su ofensiva que ha logrado 29 carreras en cinco partidos de la Serie Mundial.