José de Jesús López de Lara

Un hombre originario de Guatemala y que trabajaba como velador en un yonke ubicado en el fraccionamiento Chicahuales II, en el municipio de Jesús María, fue brutalmente asesinado durante el transcurso de la madrugada del viernes. El descubrimiento tuvo lugar cuando llegó el propietario del negocio para abrir y lo encontró maniatado de pies y manos, además de que presentaba golpes en diferentes partes del cuerpo. Aparentemente, fue estrangulado.
Cabe destacar que el propietario comentó que, a simple vista, no encontró evidencia de que se hubiera cometido un robo, por lo que desconocía los motivos por los cuales fue asesinado su trabajador.
La víctima fue identificada como Luis Alfonso, quien contaba con 44 años y era originario de Guatemala, aunque ya tenía varios años viviendo en Aguascalientes.
Fue a las 09:45 de la mañana cuando, en el número de emergencias 911, se recibió un reporte, donde se informaba que, en un yonke con razón social Ram Lom, ubicado en la calle Feliciano Martínez y casi esquina con la avenida Alejandro de la Cruz Saucedo, en el fraccionamiento Chicahuales II, en el municipio de Jesús María, se había registrado un crimen, ya que el velador había sido localizado muerto y con los indicios ya mencionados.
De inmediato, se trasladaron al lugar de los hechos los policías preventivos de Jesús María y la ambulancia ECO-336 del ISSEA, quienes confirmaron la muerte del guatemalteco.
A fin de realizar las investigaciones correspondientes, se trasladaron a la escena del crimen los agentes del Grupo Homicidios de la PDI, el personal de la Dirección de Investigación Pericial y el agente del Ministerio Público de Hospitales.
En el interior del establecimiento, encontraron, tirado en el suelo, al señor Luis Alfonso, el cual estaba amarrado de pies y manos.
El propietario del establecimiento indicó que, al llegar para iniciar sus actividades, encontró al velador inconsciente y maniatado, por lo que decidió llamar a los servicios de emergencia.
Asimismo, señaló que en el negocio no había cosas de valor y tampoco detectó indicios de que se hubieran llevado algo.
De igual forma, indicó que, por versiones de otros trabajadores y de vecinos de la zona, el ahora occiso dejaba entrar a muchas personas durante las noches con la intención de ingerir bebidas alcohólicas.