Taxista se quiso hacer el gracioso y terminó tras las rejas, luego de que al brindarle un servicio a una mujer, comenzó a toserle al tiempo que presumía que era portador del coronavirus COVID-19.
La asustada mujer lo reportó a los policías viales, quienes posteriormente lograron ubicarlo y arrestarlo, confirmándose que simplemente se trataba de una broma de mal gusto de parte del trabajador del volante.
Quien tendrá que pasar 36 horas recluido en las celdas de la Dirección de Justicia Municipal, en el Complejo de la SSPM por andar haciéndose el chistoso, es un taxista identificado como Ramiro Eduardo, de 27 años, quien tiene a su cargo el vehículo de alquiler Nissan Tsuru, color blanco y placas de circulación 1702.
Los hechos se registraron el sábado por la tarde, cuando una mujer de 57 años solicitó los servicios de un taxi a la altura del fraccionamiento Pulgas Pandas.
Ya a bordo del vehículo de alquiler, la mujer se percató que el taxista iba vestido de una forma muy peculiar, pues además de tapa-bocas vestía un uniforme de aislamiento, por lo que se le ocurrió decirle que estaba exagerando.
Fue en ese momento que Ramiro Eduardo le respondió que él era portador de coronavirus COVID-19 y que tenía que salir a trabajar, al tiempo que comenzó a toser en repetidas ocasiones hacia donde se encontraba la pasajera, que comenzó a asustarse y ante el temor de ser contagiada, al desplazarse por avenida Miguel Ángel Barberena Vega, en el fraccionamiento Municipio Libre, observó una patrulla de la Policía Vial y a gritos pidió ayuda a los policías preventivos del Destacamento “Terán Sur”.
Los policías viales procedieron a interceptar el vehículo de alquiler al presumir que se trataba de un hecho violento, pero una vez que se enteraron de lo ocurrido y tras confirmarse que todo era una broma de mal gusto del taxista, procedieron a detenerlo y ponerlo a disposición del juez Calificador.