Mircea Mazilu

Estimados lectores, hoy hablaremos de la historia de Escandinavia, una región europea muy conocida que suele provocar demasiada ambigüedad en nuestra concepción. En primer lugar, hay una confusión entre lo que es la Península Escandinava y la región cultural de Escandinavia y, en segundo lugar, hay una gran divergencia en cuanto a los países que conforman esta última. El artículo de hoy tiene por objetivo aclarar estos dos términos y, lo que más nos interesa aquí, analizar el recorrido histórico de las principales naciones escandinavas.
De lo que no cabe duda es que la Península Escandinava abarca exclusivamente Noruega, Suecia, Finlandia y Rusia, extendiéndose desde el Mar Báltico hasta el Mar de Noruega. No obstante, los expertos no se ponen de acuerdo en cuanto a los países que conforman la región cultural de Escandinavia. Muchos coinciden en que éstos son Noruega, Suecia y Dinamarca, sin embargo, otros sostienen que a esta zona pertenecen también estados soberanos como Finlandia e Islandia y regiones autónomas como las Islas Aland, Islas Feroe y Groenlandia, lo que se acercaría más a la noción de “países nórdicos”.
La historia de Escandinavia es tan opulenta y atractiva como la de muchas otras partes del mundo. Una de las épocas de más interés de su pasado fue la que es conocida como la “vikinga”. Ésta se desarrolló entre los siglos VIII y XII y fue protagonizada por los vikingos, unos pueblos germánicos que se dividían en daneses, noruegos y suecos. La era vikinga se inició con el ataque en 793 al monasterio de Lindisfame, Inglaterra, y se caracterizó por una serie de saqueos y exploraciones que llevaron a cabo estos guerreros nórdicos en partes de Europa, Asia, África y Norteamérica.
Entre los lugares que fueron saqueados por los vikingos destacan Bretaña, Normandía, Países Bajos, Londres y Hamburgo, en el oeste de Europa; Livonia, Nóvgorod y Kiev, en el este; Sicilia en el sur; y las Islas Feroe, Shetland, Orcadas, Islandia y Groenlandia, en el Atlántico norte. Asimismo, tras alcanzar la isla de Terranova, en la costa este de Canadá, los vikingos se convirtieron en los primeros europeos en llegar a América.
Las Edades Moderna y Contemporánea en Escandinavia se caracterizaron por una serie de uniones y separaciones entre los diferentes países que conforman esta región. Entre los años 1397 y 1523 se unieron los reinos de Dinamarca, Suecia y Noruega bajo el mismo monarca, dando lugar a la formación de la famosa Unión de Kalmar. Esta unión incluía los territorios que formaban parte de algunos de estos reinos como, por ejemplo, Groenlandia, Islandia, Islas Feroe y Finlandia. En 1523 Suecia se separó de la unión, mientras que Noruega y Dinamarca permanecieron juntas hasta 1814. Este mismo año, como consecuencia de la guerra sueco-noruega, Noruega volvía a unificarse con Suecia hasta su final desunión en 1905.
Hoy en día, Noruega, Suecia y Dinamarca constituyen países independientes y soberanos uno con respecto al otro. Groenlandia e Islas Feroe son países autónomos que pertenecen al Reino de Dinamarca. Finlandia, después de formar parte de Suecia por casi cinco siglos y del imperio ruso por más de uno, obtuvo su independencia en 1917. Por último, Islandia logró su emancipación en 1918, tras estar bajo dominio de los reinos noruego y danés casi siete siglos. De esta manera, se completaba el mapa político que hoy corresponde a Escandinavia o, por si acaso, a los países nórdicos.

Mircea.mazilu@hotmail.com

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