Cuando se anunció que Tom Brady y los New England Patriots tomaban caminos separados luego de 20 años juntos, de inmediato se dispararon las suposiciones en torno al futuro de ambos protagonistas. Muchos cuestionaban si Brady tenía éxito gracias a Bill Belichick o si era al revés. Con 43 años era complicado pensar que el veterano mariscal de campo podía llegar a un nuevo equipo y destacar rápidamente, sin embargo, una vez más calló las bocas de sus detractores logrando coronarse con su segundo equipo de la NFL.
La victoria 31-9 sobre los Chiefs significó ya el séptimo anillo de campeonato para Brady que tiene más campeonatos que cualquier franquicia de la NFL, y además se convirtió en el segundo mariscal de campo en ganar un Super Bowl con dos equipos diferentes, uniéndose a Peyton Manning como los dos únicos en lograrlo. Brady completó 21 pases de 29 intentos, sumando 201 yardas y 3 pases de anotación, dos hacia Rob Gronkowski firmando una vez más una gran actuación en un Super Bowl que le valió para ser nombrado como el Jugador Más Valioso del partido, premio que gana por quinta ocasión, es decir, de sus siete títulos en cinco fue el jugador más determinante para la NFL.
Este partido también significó el décimo Super Bowl que disputa Brady y sus números en el juego grande son más que impresionantes. 2838 yardas por aire, 18 pases de anotación y solo 6 intercepciones son el resumen total que tiene en este tipo de partidos. Su primer MVP fue cuando ganó su primer anillo en el 2001 con números discretos al pasar para 145 yardas y una anotación. Para el 2003 mejoró sus números individuales con 354 yardas y 3 anotaciones en lo que fue su segundo MVP, el tercero llegó hasta 2014, probablemente el más polémico al tener 328 yardas, 4 anotaciones y dos intercepciones, sumado a que la jugada clave la hizo el defensivo Malcolm Butler con una intercepción de último segundo.
El cuarto MVP llegó en el 2016 cuando se dio el regreso más importante en la historia de un Super Bowl. Brady lideró a los Pats para la voltereta sobre Atlanta tras ir abajo por más de 24 puntos, en ese juego lanzó para 466 yardas y 2 pases de anotación. Así, Thomas Edward Patrick Brady Jr. sigue aumentando año con año su legado que parece imposible de superar, pocos argumentos quedan para quitarle mérito a un jugador que desde hace 20 años pone en predicamentos a todos los equipos de la NFL y que a su edad sigue reinando el deporte más competitivo y físico de los Estados Unidos.