Charlene Domínguez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Dos veces contagiado de Covid, Joaquín tuvo que echar mano de sus ahorros para cubrir gastos por la enfermedad. Sin un colchón económico, no tuvo más opción que recortar sus gastos y dejar el lugar que habitaba, pues le fue imposible pagar la renta.
«Decidí regresar a casa de mis padres para evitar gastos de renta, servicios, comidas y transporte, ahora sí que limitar mis gastos personales a lo máximo y hacer solo los necesarios», dijo.
Como él, muchos mexicanos han visto desaparecer sus ahorros para enfrentar gastos de salud, situación que ha provocado que la población sin ahorros en México crezca y haya un mayor número de personas vulnerables a condiciones económicas adversas.
Datos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) muestran que la proporción de personas adultas sin ahorros aumentó de 32 por ciento en 2018 a 40 por ciento para el cierre de 2021.
Es relevante que 4 de cada 10 personas no cuenten con algún tipo de ahorro, ya que puede estar reflejando el impacto económico adverso del confinamiento por la pandemia de Covid-19, pues la mayor parte de la población afectada reportó haberla enfrentado utilizando sus ahorros, indicó el regulador.
En muchos hogares el gasto se tuvo que reorientar para atender los efectos inmediatos y posteriores al Covid-19, situación que afectó aún más la estructura de un presupuesto más o menos programado.
Ocho de cada 10 personas afectadas recurrió a sus ahorros, según datos de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef).
«Esta afectación en los hogares desde luego repercute a nivel macro y en el consumo interno por la caída en la demanda de bienes y servicios, lo que crea efectos colaterales importantes», aseveró Luis Fabre, vicepresidente técnico de Condusef.

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