Arely Sánchez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-La gran amenaza que trajo el coronavirus ha hecho que millones de familias replanteen el cuidado a la salud e incorporen nuevos elementos a su rutina, uno de estos es el consumo de vitamínicos, que se ha disparado.
A partir de marzo de 2020, se registró una sobredemanda de medicamentos y vitaminas en el País, lo que incluso provocó un notorio desajuste en el mercado, que durante varios meses enfrentó escasez de estos productos, explicó Hugo Mejía Martínez, analista de Inteligencia de Negocios en IQVIA México, la consultora estadounidense de investigación clínica.
Los investigadores de IQVIA detectaron que entre los productos y medicamentos que más incentivaron las ventas de las farmacias a partir del inicio de la pandemia están 52 moléculas: 23 de ellas estaban relacionadas con el tratamiento contra Covid-19, 13 moléculas atípicas no relacionadas con la pandemia pero sí con tratamientos psiquiátricos, 2 moléculas relacionadas con tratamiento preventivo de Covid-19 y las 14 moléculas restantes fueron algún tipo de vitamínico.
Con una demanda de vitaminas que creció en sólo unos días, los fabricantes de estos productos se vieron inicialmente rebasados y han aprendido a adaptar sus procesos en muy poco tiempo, pues la demanda persiste.
Es el caso de Grupo Farmacéutico SOMAR, empresa mexicana que cuenta con tres plantas de producción de medicamentos genéricos y de suturas quirúrgicas en el País. Una de ellas, la planta ubicada en Ciudad de México, está especializada en la fabricación de multivitamínicos, entre los que destaca su vitamina C, conocida en el mercado como Oxital-C.
La empresa cerró 2020 con un crecimiento en ventas de genéricos de 20 por ciento, en comparación con 2019, pero las vitaminas tuvieron un mayor repunte.
«Nosotros hacemos vitaminas efervescentes en nuestra planta de la colonia Del Valle y en ese producto tuvimos un incremento en la demanda de cerca del 1000 por ciento, entonces básicamente tuvimos que duplicar la capacidad de producción», afirma Daniel del Conde CEO de la Farmacéutica SOMAR.
Explicó que el principal cuello de botella que enfrentó la compañía en el proceso de fabricación de su vitamínico Oxital fue en la importación de materia prima y de sus empaques, pues se trata de materiales especializados para aislar perfectamente el contenido de la humedad que pude afectarle.
«Todo viene del extranjero, incluso el tubo y la tapa para garantizar un sellado perfecto y que no tengan problemas de humedad», expuso.
Ante ello, el grupo farmacéutico debió hacer una inversión importante en su planta de Ciudad de México para duplicar su oferta en el mercado.
«Ahorita prácticamente estamos cubriendo la demanda adecuadamente, nos tomó un poco más de un año lograrlo, pero tuvimos que comprar una nueva empacadora, tanto de empaque primario como secundario para hacer más producción», agregó.
En el último lustro la compañía ha destinado 180 millones de pesos en investigación y desarrollo y durante los últimos tres años, el equipo de esta área ha crecido a cerca de 40 personas especializadas en diferentes materias científicas.
El incremento en el uso de suplementos y vitaminas se ha dado a nivel mundial, tal como menciona el estudio «Incremento dramático en el uso de suplementos durante la pandemia», publicado y distribuido por Oxford University Press.
Dentro de las conclusiones de este estudio, los investigadores Elif Aysin y Murat Urhan exponen que el uso de suplementos ha incrementado en diversas regiones. Los individuos analizados afirmaron que toman suplementos para fortalecer el sistema inmunológico, aunque es sabido que el consumo de éstos no previene contagios por Covid-19.
Sin embargo, se ha demostrado, menciona el estudio, que el uso de suplementos de vitamina D, C, Zinc y selenio podría ser benéfico, especialmente para personas diagnosticadas con deficiencias nutricionales y aquellos diagnosticados con infecciones en el tracto respiratorio superior.