Sergio Alonso Méndez

La Noticia:

El mandatario ha anunciado la noticia en televisión y ha asegurado que se encuentra bien… (elpais.com).

Comentario:

Al parecer el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, padeció ya el COVID-19 y se recuperó. Muy rápidamente para alguien que estuvo, y está, minimizando los riesgos de la enfermedad. ¿Tendrá bases para pronunciar un “se los dije, no pasa nada”? Él padeció síntomas un par de días y se recuperó, no sin antes consumir hidroxicloroquina y azitromicina. ¿Tiene derecho a menospreciar la pandemia?

De entrada, debemos recordar que Brasil es el segundo país más afectado por la enfermedad, solo detrás de los Estados Unidos. Al 8 de julio, Brasil rebasaba 1.6 millones de casos confirmados de COVID-19. Peor, rebasaba las 65,000 muertes provocadas por coronavirus. Si a Bolsonaro le fue bien con la enfermedad, ¿qué les puede decir a los familiares de esas 65,000 personas? Él ha declarado que su “historial de atleta” lo protegía de desarrollar síntomas más graves en caso de contraer el virus y por ello prácticamente no usaba mascarilla. Pero no toda la población tiene “historial de atleta” y muchas personas mayores tienen comorbilidades que incrementan el riesgo. ¿Les va a decir que ellos tienen la culpa por no hacer ejercicio de jóvenes, por no haber comido saludable?

Brasil tardó en ser víctima de la pandemia comparado con los países europeos. Pudo anticipar precauciones que tal vez hubieran ayudado. Pero Bolsonaro se refería a la enfermedad como “un pequeño resfrío” y alentaba a la gente a no dejar sus actividades. Bolsonaro participó más de una vez en eventos con cientos de personas y se relacionó con gente sin usar cubrebocas. Tan solo el 4 de julio asistió a la embajada de Estados Unidos a celebrar la independencia de ese país y hay fotos que lo muestran junto al embajador sin cubrebocas.

“No soy médico, no soy especialista. Lo que he escuchado hasta ahora es que otras gripes han matado más que esta”, decía en marzo, cuando en el país había sólo 52 casos confirmados de COVID-19. ¿Qué puede decir ahora? Brasil tiene 210 millones de habitantes. Los contagiados al momento representan menos del 1%. ¿Ese será su argumento?

Como él tomó hidroxicloroquina, la está recomendando. Aún sin pruebas fehacientes del sistema de Salud acerca de su efectividad. Bolsonaro tendría que darse cuenta de que una golondrina no hace verano. Su caso no se puede exportar a la generalidad de la población y menos en Brasil donde es muy variado el tipo de vida: Desde indígenas en la zona amazónica con escasez de hospitales, hasta la vida urbana en favelas donde se amontonan las familias. Veremos con qué sale.

Sergio Alonso Méndez posee un doctorado en Negocios Internacionales por parte de la Universidad de Texas

salonsomendez@gmail.com

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