Benito Jiménez 
Agencia Reforma

CDMX.- La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) informó que las cuentas de 79 personas físicas y morales pertenecientes a una mafia rumana asentada en Quintana Roo y vinculada con el hackeo o clonación de tarjetas bancarias, fueron bloqueadas.

La UIF analizó un total de 277 operaciones inusuales por un monto de 337 millones 500 mil pesos, así como un total de 520 reportes de operaciones relevantes por más de 125 millones 520 mil pesos; transferencias internacionales, mediante las cuales se realizaron 730 envíos de numerario, por un monto de 251 millones 200 mil pesos y la recepción de 333 transferencias por un monto mayor a 232 millones de pesos, detalló.

“De igual forma, se detectó la emisión de un total de 1,834 cheques por un monto de 153 millones 200 mil pesos y la recepción de 707 cheques por un monto de 104 millones 800 mil pesos, así como la emisión 4,033 transferencias interbancarias por un total de 2 mil 205 millones 200 mil pesos y la recepción de 3,858 transferencias por más de 2 mil 180 millones de pesos”, anotó el organismo que encabeza Santiago Nieto en un comunicado.

“Por acuerdo del gabinete de seguridad nacional del Gobierno del Pdte @Lopezobrador_, bloqueamos a 79 personas personas físicas y morales de un grupo delictivo con personas de nacionalidad rumana y mexicana, que se dedicaban a clonar tarjetas de crédito y débito en los destinos turísticos”, tuiteó Nieto por separado.

En 2019, Florian Tudor, presunto líder de esa mafia, y su socio Adrián Nicolae Cosmin fueron detenidos por militares en un retén y entregados a la FGR en Quintana Roo.

Tenían posesión de una pistola y 500 mil pesos en efectivo. Tudor alegó que el arma fue sembrada y además acusó que intentaron extorsionarlo.

En mayo de ese año un juez autorizó cateos a tres inmuebles de los rumanos, lo que puso al descubierto su operación, de acuerdo a las investigaciones.

“Actualmente se han expandido a otras zonas turísticas visitadas principalmente por ciudadanos norteamericanos, tales como la Riviera Nayarita, los Cabos y Puerto Vallarta.

” Dicha organización criminal opera mediante la alteración de cajeros automáticos instalados en hoteles turísticos a los que les instalan dispositivos que logran sustraer los datos de las tarjetas bancarias que son ingresadas, así como el número de identificación personal (NIP) de las mismas, para posteriormente, realizar retiros a dichas cuentas, los cuales eran ingresados al sistema financiera mediante la operación de empresas fachada constituidas por los miembros de la organización”, añadió la UIF.

La indagatoria contra los rumanos, precisó la UIF, se llevó a cabo en coordinación con el Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés), con lo que se logró ubicar a un gran número de integrantes de dicho grupo criminal, así como a sus mayores operadores financieros y empresas utilizadas en el blanqueo de capitales.