Mircea Mazilu

Hoy 22 de septiembre se cumplen 53 años de la muerte de Adolfo López Mateos, presidente de la República Mexicana entre 1958 y 1964. Su administración se caracterizó por importantes aportaciones al país en los ámbitos educativo, cultural, social y político, por lo que, en el artículo de hoy vale la pena repasar su biografía.

Adolfo López Mateos nació en Atizapán de Zaragoza, Estado de México, el 26 de mayo de 1909. Inició sus estudios de primaria en el Colegio Francés y terminó sus estudios superiores en la UNAM, donde se graduó en derecho. Desde muy joven impartió clases en la Escuela Nacional de Maestros de Toluca y escribió en el periódico “Ímpetu”.

En su carrera profesional se desempeñó como secretario del gobernador del Estado de México, Filiberto Gómez, y del presidente del Partido Nacional Revolucionario, Carlos Riva Palacio. Asimismo, fue interventor del Banco Nacional Obrero y de Fomento en los Talleres Gráficos de la Nación. Durante la presidencia de Adolfo Ruiz Cortines (1952-1957) fue ministro de Trabajo y Asuntos Sociales.

En 1957 Adolfo López Mateos presentó su candidatura a la presidencia de la República y resultó electo para el período 1958-1964. Durante su gobierno se llevaron a cabo diferentes reformas y avances para la sociedad mexicana. En lo que respecta a la esfera educativa, junto al secretario de la SEP, Jaime Torres Bodet, creó la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuito (1959), lo que significó la implementación en las escuelas de primaria de la gratuidad de los manuales.

Por lo que concierne al ámbito cultural, destaca la inauguración del Museo Nacional de Antropología (1964), principal institución mexicana que se dedica a divulgar las culturas autóctonas del país a través de la conservación y exposición de restos arqueológicos y todo tipo de objetos de interés cultural.

En el aspecto social creó el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para los Trabajadores del Estado (ISSSTE), impulsó el aumento salarial y defendió los derechos de los obreros; fruto de esto último es la creación de la Confederación Nacional de Trabajadores (CNT).

Asimismo, sobresale la creación del Instituto Nacional de Protección a la Infancia (INPI) y el aumento del número de los centros de atención médica del Instituto Mexicano de Seguridad Social (IMSS).

De la misma forma, destaca la repartición de más de 16 millones de hectáreas de tierra entre la población mexicana, un reparto que puede ser comparado únicamente al que había sido realizado por Lázaro Cárdenas dos décadas atrás.

En cuanto a la política exterior, su postura fue siempre pacífica, aún teniendo en cuenta el turbulento contexto de la época, principalmente el movimiento revolucionario que se estaba desarrollando en Cuba.

Por último, es importante señalar la recuperación de El Chamizal, una tierra situada entre Ciudad Juárez, Chihuahua, y El Paso, Texas, que México había perdido en la guerra contra los Estados Unidos (1846-1848). Se trata del único territorio que el país vecino del norte le devolvió a México, de más de 2 millones de kilómetros cuadrados que le quitó.

Adolfo López Mateos murió en la Ciudad de México un 22 de septiembre de 1969 como consecuencia de un derrame cerebral que había sufrido dos años atrás.

Mircea.mazilu@hotmail.com