Tuvieron que pasar 25 años para que los Buffalo Bills celebraran un Campeonato Divisional en el Este de la Americana. Desde la época de Jim Kelly el equipo no había conseguido una temporada tan exitosa como la de este 2020 que fue coronada este sábado tras una paliza ante los Denver Broncos. Josh Allen se ha convertido en uno de los mejores mariscales de campo de la NFL e hizo pedazos a la defensiva de Denver que no pudo contener el ataque comandado por Allen que por todos lados consiguió yardas.
En la primera mitad los Bills fueron certeros al momento de llegar a la zona roja. Allen mandó un par de pases de anotación y en una escapada de 24 yardas logro otros siete puntos por la vía terrestre. Denver dio pelea anotando con Melvin Gordon y con una atrapada espectacular de Noah Fant dentro de los últimos segundos consiguiendo apretar la pizarra.
Sin embargo, en tan solo unos instantes del tercer periodo todo terminó. La primera serie ofensiva de Buffalo terminó en anotación personal de Allen y en la siguiente jugada Drew Lock fue capturado, perdió el balón para que Jeery Hughes lo recuperara devolviéndolo hasta las diagonales. Con ventaja de 21 puntos el juego se volvió de un solo lado, Buffalo anotó par de goles de campo más un touchdown de Devin Singletary que se fue 51 yardas logrando el acarreo más largo para los Bills. Al final el marcador fue de 19-48 para Buffalo que consiguió su onceava victoria de la temporada y amarró playoffs con el Campeonato Divisional del Este en la mano, comandados por una defensiva física y un ataque explosivo.
Josh Allen tuvo 359 yardas por aire, 2 pases de anotación y 2 touchdowns por tierra, mientras que Steffon Diggs sigue encendido, pues ahora registró 11 recepciones para 147 yardas continuando con su enorme temporada que lo tienen entre los mejores receptores de la NFL.