Bayern quiere su boleto

Una vez definido al primer finalista de la UEFA Champions League, el día de hoy se conocerá al rival del PSG en la gran final del torneo de clubes más importante del mundo; el Bayern Múnich pinta para ser el ganador de esta tarde, pero en esta Champions llena de sorpresas el Olympique de Lyon no se achica frente al cuadro alemán.
En punto de las 14:00 horas se dará el segundo choque de semifinales entre alemanes y franceses, el día de ayer el cuadro galo salió victorioso, pero esta tarde el Bayern Múnich cuenta con mejores hombres para poder estar el próximo domingo en la gran final.
El cuadro bávaro viene de golear al Barcelona por un histórico 8-2, además de contar con un promedio de casi 4 goles por partido en esta Champions, por lo que es muy poco probable que el día de hoy no aparezca la pólvora alemana, a menos que salga en un mal día la delantera teutona.
Los bávaros disputaron su última final europea en 2013, cuando derrotaron al Borussia Dortmund y se hicieron de su quinta Champions. En caso de que hoy ganen, llegarían a su onceava final en la historia, empatando al Milán como segundo equipo con más finales disputadas en la historia, récord que le pertenece al Real Madrid con 16 finales.
Por su parte el Olympique de Lyon llegó a esta instancia tras haber derrotado sorpresivamente al Manchester City por un marcador de 3-1, muchos pensaban que la victoria de los franceses ante la Juventus había sido mera suerte y que serían derrotado fácilmente por los Citizens.
Sin embargo, el cuadro de Lyon mostró un juego bastante táctico y con ambición para así llegar a las semifinales. En caso de ganar el día de hoy se convertirían en el sexto equipo francés en llegar a una final de Champions, antes solo lo había logrado los equipos de Marsella, Stade de Reims, Saint-Étienne, Mónaco y recientemente el PSG.
Así mismo, en caso de que los galos logren acceder a la final, se jugaría la primera final francesa en la historia, pero en caso de que los alemanes logren su boleto al duelo de campeonato, sería la segunda final entre un equipo francés y un alemán; el único antecedente fue en 1976 cuando el Saint-Étienne perdió precisamente ante el Bayern Múnich.