Claudia Guerrero
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Andrés Manuel López Obrador bateó la solicitud de audiencia de Silvano Aureoles, quien se presentó esta mañana en Palacio Nacional para entregar al Presidente supuestas evidencias del apoyo del crimen organizado a Morena durante las elecciones en Michoacán.

Cuestionado sobre si iba a recibir al Gobernador, el jefe del Ejecutivo dijo contundentemente que no, pues es algo que no le compete.

“No, porque no me corresponde. Es un asunto que tiene que ver con las elecciones y para eso está el INE y el Tribunal Electoral”, señaló.

“Y si se trata de una acusación sobre un ilícito, pues tiene que acudir a la Fiscalía. Entiendo que viene aquí porque quiere aprovechar que están ustedes y no es poca cosa la mañanera”.

El conferencia, López Obrador aseguró que no puede recibir a personas o autoridades para atender acusaciones de tinte político-electoral.

“No me corresponde eso, hay que cuidar la investidura presidencial, hay que respetar la investidura presidencial”, afirmó.

Esta mañana, antes del inicio de la mañanera, Silvano Aureoles se apostó a las afueras de Palacio Nacional para exigir audiencia con el Presidente para entregarle documentación que calificó de confidencial.

“Aquí voy a estar esperando a que me reciba porque es información muy delicada, de mucho riesgo, entonces se la tengo que entregar a él en mano, entonces voy a esperar a que me reciba”, dijo el Mandatario estatal.

El Gobernador de Michoacán, quien aseguró que Morena se convirtió en el instrumento del narco, acusó la semana pasada a Alfredo Ramírez Bedolla de haber ganado la elección apoyado por el crimen organizado, por lo que exigió que la elección sea anulada.

En respuesta, López Obrador pidió al Gobernador que presentará pruebas sobre sus señalamientos, o de lo contrario sólo serían noticias sensacionalistas y amarillismo.
‘Esto no termina, apenas comienza’
Silvano Aureoles se retiró de la puerta de Palacio Nacional tres horas después de haber llegado a entregar supuestas pruebas del apoyo del narco a Morena en la elección y sin que el Presidente López Obrador aceptara recibirlo.

“Ya no veo aquí ninguna señal de que el Presidente me vaya a recibir, pero no termina esto, apenas comienza, porque México está en riesgo”, dijo.

Aureoles salió a pie de la Calle de Moneda, cerrada a la circulación por la Policía, con una carpeta en los brazos con la que había llegado antes de las siete de la mañana.

“No me recibió, argumenta que él no es la instancia, que me vaya al INE, que me vaya quién sabe a dónde, pero no es el caso. Tampoco vengo a faltarle el respeto a la investidura presidencial, no es el caso, yo si soy hombre de leyes y de instituciones, y sé respetar la investidura presidencial y la investidura presidencial nunca estaría y nunca está en riesgo si me recibe”, explicó.

“Me voy pero no me voy, regresaré pronto”, les dijo a los soldados que vigilan la entrada.

El perredista criticó de faccioso a López Obrador y de ser contradictorio por vivir en el Palacio virreinal, construido por los españoles.

Anunció también que acudirá a instancias internacionales, como la OEA, o la CIDH, y que en tanto buscará reunirse con la presidente de la Cámara de Diputados, Dulce María Sauri.

Aureoles abordó una camioneta oscura frente a la Catedral.