Verónica Gascón
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Aunque está por alcanzar los niveles previos a la pandemia, la recuperación de los empleos perdidos ha sido desigual en los estados del País.
Según un análisis de la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (Conasami), en 18 de las 32 entidades el total de inscritos al IMSS a julio pasado ya es superior al que se tenía en febrero del 2020 y Baja California y Tabasco lideran con una recuperación de 7.3 y 16.9 por ciento de asegurados, respectivamente.
En otros estados como Nuevo León y Jalisco, el crecimiento en empleo ha sido moderado, ya que estas entidades muestran 2.5 y 1 por ciento de recuperación de asegurados en julio, frente al inicio de la pandemia.
En contraste, hay un estancamiento del empleo en la Ciudad de México y Quintana Roo.
En ambas entidades se registra en julio 6 por ciento menos de asegurados en el IMSS con respecto a febrero del 2020 y se atribuye al peso que tiene el sector servicios en el caso de la capital y al sector turístico en el segundo.
«Pese a que a nivel nacional se está cerca de recuperar el número de asegurados que se tenían en febrero de 2020, la recuperación no se ha dado a la misma velocidad en todas las entidades», destaca la Comisión.
Para el mes de julio de 2021, el total de asegurados en el IMSS aun es menor en 0.4 por ciento a los registrados en febrero de 2020.
Esto significa que con respecto a febrero del año pasado la pérdida de empleo formal aún es de 321 mil 613 afiliaciones.
Con esta tendencia, se observa que la recuperación de los empleos formales se daría en 18 meses, tiempo menor si se compara con lo que ocurrió en las crisis de 1995 y la de 2009.
La Conasami advirtió que en el contexto por la pandemia las actividades clasificadas como esenciales fueron las que presentaron una menor pérdida de puestos de trabajo.
«Las actividades esenciales mantuvieron su actividad durante la epidemia, mientras que las no esenciales han reiniciado actividades de manera paulatina dependiendo del respectivo semáforo epidemiológico. Se observa que las actividades esenciales son las que menor reducción de puestos presentaron durante los peores momentos de la emergencia sanitaria», subrayó la Comisión.
Durante julio, mes en el que se basa el análisis, el empleo en actividades esenciales se incrementó 6 por ciento anual. En tanto que las no esenciales, tuvieron una caída de 1.2 por ciento, lo cual se atribuyó al repunte de contagios en la tercera ola de Covid-19 en el País.