Veronica Gascón
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Alrededor de 50 millones de mexicanos no ganan lo suficiente en sus trabajos para comprar una canasta alimentaria básica, de acuerdo con un análisis de México, ¿cómo vamos?
Al cierre del año pasado, 38.5 por ciento de los mexicanos, es decir, 49.6 millones de personas, se encontraban en situación de pobreza laboral, es decir, los ingresos que perciben por su trabajo no alcanzan para comprar la canasta alimentaria básica para todos sus integrantes, añade el estudio del colectivo de investigadores.
Esta situación empeoró por la pandemia, pues de 2020 a 2022 cerca de 3.5 millones de personas se sumaron a esta situación.
En el primer trimestre de 2020, señala el documento, 36.6 por ciento de los mexicanos estaba en pobreza laboral, 1.9 puntos porcentuales menos que al cuarto trimestre del año pasado.
Al cierre de 2022, sólo 10 entidades federativas observan un menor porcentaje de población en situación de pobreza laboral que a inicio de la pandemia: San Luis Potosí, Hidalgo, Yucatán, Tamaulipas, Nayarit, Quintana Roo, Coahuila, Chihuahua, Baja California y Baja California Sur.
De estos estados, destaca el caso de Hidalgo, el cual redujo en 4.8 puntos porcentuales su población que se encuentra en situación de pobreza laboral.
Las 22 entidades federativas restantes mostraron un porcentaje mayor que previo a la pandemia del Covid-19, entre ellas Guerrero y Zacatecas, que están entre los cinco estados con más población en situación de pobreza laboral.
Rodolfo de la Torre, especialista del Centro de Estudios Espinosa Yglesias, consideró que en el primer trimestre de 2020 la pobreza laboral se redujo, por lo que actualmente no se puede alcanzar el punto más bajo que se había logrado en la presente Administración.
«Todavía estamos un poco lejos de recuperar lo que se había ganado en el primer año y medio de Gobierno.
«Al no saberse si va a haber una recesión o no, tampoco se puede establecer qué efecto tendría sobre la economía mexicana. En todo caso, si no se presentara una recesión, la pobreza seguiría disminuyendo pero a un ritmo más lento», explicó el analista.
No obstante, añadió De la Torre, si se registrara una recesión se pondría en dificultades la recuperación que hasta ahora ha tenido el mercado laboral y podría generar mayor pobreza.
El experto añadió que las remuneraciones promedio en el mercado de trabajo no han tenido un crecimiento notable.
Aseguró que el ingreso de los hogares ha crecido porque más integrantes de la familia se incorporaron al mercado laboral,
«En lugar de ser uno o dos integrantes, pueden ser dos o tres que estén laborando.
«Por integrante del hogar, por hora trabajada, no se tiene una recuperación sólida», comentó.