La economía global, se encuentra en un profundo proceso de desaceleración ocasionada principalmente por la pandemia del COVID-19. El Fondo Monetario Internacional, ha revisado sus pronósticos de crecimiento a la baja en casi todos los países del orbe.
Para el caso particular de nuestro país, la situación es sumamente delicada. Desde comienzos del presente año, ya veníamos experimentando una caída en la productividad, fortalecida por el estancamiento de la economía en 2019; a esto, se sumo el cierre de las cadenas globales de valor – principalmente en China-, desde el mes de febrero.
Aunado a esto, México resentirá gravemente la cancelación de los flujos del turismo, tanto nacional como internacional, así como la estrepitosa caída que tendrán las remesas que se reciben del exterior. Una raya más al tigre.
Esta mezcla de factores, ocasionarán, o ya están ocasionando, un considerable derrumbe de la economía nacional. Tendremos dos grupos mayoritariamente afectados: los trabajadores, que, de continuarse la tendencia, pudiéramos llegar a perder alrededor de 700 mil empleos en todo el país; y a las micro, pequeña y mediana empresa, la cual tendrá rigurosos problemas de liquidez ante su obligación de gastos fijos y sus nulos ingresos.
Derivado de esta falta de recursos en el corto plazo y ante la inadmisible participación del gobierno federal, la Junta de Gobierno del Banco del México realizó una sesión extraordinaria, en la cual anunció una serie de medidas que tienen la finalidad de lograr mitigar estos potenciales riesgos. Indaguemos.
Primeramente, se efectúa un incremento de la liquidez en los mercados de dinero durante los horarios de operación. Esto estimula flujo de recursos y evita presiones sobre la tasa de fondeo interbancario a un día.
En segundo lugar, se dio una ampliación de los títulos y contrapartes elegibles para la facilidad de liquidez adicional ordinaria. De la mano con la primera medida, se busca facilitar la obtención de recursos líquidos que puedan ser canalizados al otorgamiento de créditos. La medida está implementada tanto para los denominados bancos de primer piso, así como los bancos de desarrollo. De esta forma, dichas instituciones no ponen en riesgo su posición de liquidez ante el mercado.
Tercero, BANXICO liberará recursos asociados al Depósito de Regulación Monetaria. Esto ocasionará que las instituciones crediticias, libere recursos de seguridad ante el banco central y cuente con mayor capacidad para el otorgamiento de créditos a las micro, pequeñas y medianas empresas y las personas físicas.
Por último, efectuarán permutas de valores gubernamentales, mediante los cuales recibirá títulos de largo plazo y entregará otros con vencimientos no mayores a tres años. Con esto, se busca propiciar un correcto funcionamiento del mercado de deuda gubernamental.
Todas estas medidas, son complementarias a la disminución en 50 puntos base de su tasa de interés de referencia. Esto, de la mano con toda la inyección de recursos, hará más atractivo el hacerse acreedor de alguna obligación financiera, que ayude a potencializar la salida de esta compleja coyuntura.
De esta forma, vemos cómo el organismo autónomo trata de inundar de recursos el mercado en corto plazo, con la finalidad de ralentizar la maltrecha economía nacional, a través de un impulso en su demanda agregada. El monto de los apoyos alcanza los 750 mil millones de pesos.
Al menos, vemos como alguien se interesa en salvaguardar la economía de nuestro país.

OVERTIME

El gobierno federal, anuncia el recorte de 10 subsecretarías, reducción de salarios a altos funcionarios, así como meter freno al gasto en los primeros capítulos del presupuesto federal. No obstante, no existe freno en programas prioritarios para esta administración; tales como la rehabilitación de las seis refinerías, la construcción del Tren Maya y la refinería en Dos Bocas, espacio cultural en Los Pinos y Bosque de Chapultepec.

Contamos con un gobierno federal inexistente y desgraciadamente incompetente. Nuestra principal barrera, debería ser el mayor bastión de ayuda.

@GmrMunoz