Jesús Guerrero
Agencia Reforma

CHILPANCINGO, Guerrero.- La madre de Yanqui Rothan Gómez Peralta, el normalista de Ayotzinapa asesinado la noche del jueves, aseguró que su hijo murió por un balazo en la cabeza a manos de agentes estatales y negó que haya disparo algún arma.
En conferencia de prensa, la mujer señaló que, según el certificado forense entregado por el Semefo, su hijo salió negativo en la prueba de rodizonato de sodio, lo que comprueba de que no utilizó ningún arma.
Ello contradice la versión de las autoridades locales, quienes señalan que fueron los estudiantes quienes los atacaron primero, tras registrar el vehículo en el que viajaban.
La mamá del estudiante de 23 años, que pidió omitir su nombre, también descartó el hallazgo de alcohol o drogas en su sangre.
«Exijo justicia y que se castigue a los responsables porque mi hijo no era ningún delincuente (…) Esa bala que mató a mi hijo fue lanzada por los policías», afirmó la mujer.
«Aquí en mis manos tengo el documento para desmentir lo que dice el Gobierno de que los muchachos iban drogados y alcoholizados», agregó.
La señora criticó la referencia que hizo el Presidente Andrés Manuel López Obrador de que los estudiantes llevaban tres días de fiesta.
«Los muchachos estaban festejando el aniversario de la escuela, pero no tiene nada de malo que se diviertan, que festejen, que se echen sus copas», señaló.
En su mensaje a medios, la mujer recordó que su hijo quiso entrar a la Normal Rural Isidro Burgos porque desde niño tuvo la ilusión de ser maestro.
«Nosotros somos de bajos recursos y al igual que mucha gente de Tixtla vemos en Ayotzinapa un lugar donde nuestros hijos puedan estudiar porque no podemos pagar gastos en escuelas que estén fuera del municipio o del estado», afirmó.
El joven, detalló, cursaba el cuarto semestre en la escuela y le gustaba el ciclismo, además de que en diciembre de cada año participaba en la peregrinación guadalupana.

LOS HECHOS
El padre Filiberto Velázquez, quien acompañó a la madre del estudiante, explicó que tres alumnos se dirigían en una camioneta a Chilpancingo, donde recogerían a un grupo de muchachas que invitaron a la celebración del plantel.
Dijo que los jóvenes pasaron un retén sobre el libramiento Chilpancingo-Tixtla y pararon para que uno de ellos se bajara a comprar cigarros en una tienda.
«Se acercan policías estatales, golpean a los normalistas que estaban en la camioneta ¿y cuál es la supervivencia de uno? escapar de la situación porque uno sabe que los policías te desaparecen», indicó el párroco.
«Estaban nerviosos al estar solos con policías y al querer hacer una reacción para salir de ese peligro, los agentes hirieron de bala en la cabeza al normalista (Yanqui Rothan Gómez). ¿Porqué le dieron (el balazo) en la cabeza y no en la extremidad?, porque tenían la intención de matarlo», consideró el también director del Centro Minerva Bello.
En la rueda de prensa, se informó que tres de los policías estatales que participaron en los hechos están detenidos en la Fiscalía General del Estado sujetos a investigación.

DESPEDIDA
El religioso ofició una misa en la casa del normalista, donde sus restos fueron velados.
Durante la homilía, el padre dijo que el joven era solidario con la gente, con los niños y por supuesto con los padres y madres de los 43 normalistas desaparecidos en Iguala en septiembre de 2014.
«Estuvo en el plantón (afuera de Palacio Nacional en Ciudad de México) sufriendo hambre, frío en solidaridad con los padres y madres de los 43 jóvenes desaparecidos que no conoció», dijo durante la homilía.