Víctor Osorio
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-La Secretaria de Energía, Rocío Nahle, destacó el pasado lunes que un reporte del centro de investigación Ember, especializado en temas climáticos, ubicó a México como el país del G20 que más ha reducido el uso del carbón para generar electricidad.
En su cuenta de Twitter sostuvo que lo anterior es resultado del «balance energético» impulsado por el Gobierno federal.
No obstante, el reporte de Ember indica que México ocupó el primer lugar «en medio de la reducción de la demanda a causa de la pandemia de Covid-19».
Advierte además que la administración del Presidente Andrés Manuel López Obrador se muestra crítica respecto a las fuentes de energías renovables para la generación de electricidad.
«Y está actuando para facilitar el acceso al mercado de la electricidad para los combustibles fósiles», apunta.
El reporte Análisis de la Electricidad Global 2021, publicado en marzo y actualizado en agosto, indica que la generación a partir de carbón en México se redujo 48 por ciento en 2020 y destaca que fue la disminución porcentual más grande en el G20.
Señala además que desde 2015 la generación de electricidad a partir de carbón ha caído un 60 por ciento en el país y solo Reino Unido, Italia y Francia recortaron la producción a un ritmo mayor.
En tanto, apunta, la participación de la energía eólica y solar pasó de apenas un 3 por ciento en 2015 a 9.8 por ciento en 2020.
Advierte, sin embargo, que tres cuartas de la electricidad de México provienen todavía de combustibles fósiles.
«Su dependencia del gas y petróleo hace que la proporción de los combustibles fósiles dentro de la matriz energética sea la cuarta más alta dentro de los países del G20», consigna.
Además, alerta, la generación de electricidad a partir de fuentes renovables se encuentra en una posición política precaria y el crecimiento de la capacidad instalada de las energías solar y eólica cayó 44 y 19 por ciento, respectivamente, durante 2020.
«A principios del año 2021, el Poder Legislativo mexicano aprobó un proyecto de reforma a la ley que modifica el marco jurídico del país para el sector energético. Entre otros cambios, obliga a la Comisión Reguladora de Energía a obedecer los lineamientos de la Secretaría de Energía en cuanto al otorgamiento de permisos para la construcción de nueva capacidad», señala.
«Tras cinco años de progresos, que continuaron a lo largo de 2020, las políticas energéticas cada vez más conservadoras -que incluyen apuestas al combustóleo y la marcha atrás de la reducción progresiva de las plantas de carbón- están poniendo a la transición energética de México en el grave peligro de que vuelva a quedar atrás de la tendencia global», advierte.
En la actualización del reporte, Ember indicó que a nivel mundial las emisiones del sector energético mundial se recuperaron en la primera mitad de 2021, aumentando un 12 por ciento respecto los mínimos observados en el primer semestre de 2020, por lo que sus emisiones están un 5 por ciento por encima de los niveles prepandémicos del primer semestre de 2019.
«Ningún país ha logrado todavía una verdadera ‘recuperación verde’ para su sector energético, con un cambio estructural tanto en la mayor demanda de electricidad como en las menores emisiones de dióxido de carbono», apuntó.