Ernesto Sarabia y Jorge Cano
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- La economía mexicana descendió 1.55 por ciento en el primer trimestre del año con respecto a octubre-diciembre pasado y sumó su quinto revés a tasa trimestral, según cifras desestacionalizadas del Inegi basadas en estimación oportuna del Producto Interno Bruto (PIB).
Esta contracción fue la más profunda a tasa trimestral en 11 años (sólo superior al 5.09 por ciento registrado en enero-marzo de 2009), según analistas de Citibanamex.
La caída del PIB se dio en medio de los efectos generados por las medidas implementadas para mitigar la propagación del coronavirus (Covid-19).
En la evolución económica de México se debe considerar que la parte más severa del impacto por la pandemia ha sido en el segundo trimestre del año, dijo Gabriela Siller, directora de Análisis Económico-Financiero de Banco Base.
Los especialistas de Banorte esperan que la actividad se desacelere aún más en el segundo trimestre, resintiendo el impacto global y local de las disrupciones que emanan de los esfuerzos para combatir el virus.
Si la comparación se efectúa con datos del Inegi respecto al primer trimestre de 2019, el PIB cayó 2.37 por ciento.
Por componentes, las actividades secundarias (minera, construcción y manufacturas, así como generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, suministro de agua y de gas por ductos al consumidor final) bajaron 1.37 por ciento trimestral, hilando ocho periodos de malos resultados.
Las actividades secundarias descendieron 3.75 por ciento anual, cifra sólo menor a 6.78 por ciento del tercer trimestre de 2009, un año después de la crisis financiera mundial.
Las cifras del Inegi indican que las actividades terciarias (servicios) decrecieron 1.40 por ciento trimestral y 1.44 por ciento anual.
Ante este panorama, JP Morgan ajustó su expectativa de crecimiento de la economía a una contracción de 8.4 por ciento desde su una proyección de menos 7.4 por ciento.
Expuso que esto se debe a que la contingencia se endureció en marzo y terminará hasta fines de mayo.
“Esto sugiere que la caída en la actividad en marzo, que fue superior a lo que esperábamos, será seguida de contracciones más severas en abril, sin una recuperación visible en mayo”, explicó JP Morgan.
Consideró que el PIB siga por debajo de su trayectoria precrisis hasta el final del año, pues la normalidad difícilmente se restablecerá por un tiempo a pesar de que la contingencia se reduzca.
Además, existen otras fuentes de daño a la economía, como una respuesta fiscal limitada del Gobierno y el riesgo de que las empresas caigan en insolvencia.