La sequía ha afectado gravemente a los productores de guayaba en el municipio de Calvillo, quienes dependen del agua de la Presa Ordeña Vieja, cuyo nivel apenas alcanza el 4.7% de su capacidad, convirtiéndola en el embalse más seco de Aguascalientes.

Los efectos de esta situación se manifiestan en huertas secas y la escasez de forraje para el ganado en la región. Estas condiciones impactan a cerca de 400 campesinos que se dedican a la agricultura en la zona conocida como Las Manzanillas, ubicada muy cerca de la comunidad de San Tadeo.

El único acceso al agua para el riego de cultivos es mediante la compra de agua de pozo, lo cual implica un costo de 400 pesos por hora, un gasto inasumible para quienes siempre han dependido del agua de la presa y de las lluvias.

Don Antonio Jiménez, conocido como “El Chaflán”, administra una huerta de guayaba que luce totalmente seca. Al lado, se observa la diferencia en el cultivo de guayaba de quienes disponen de un pozo agrícola. Su cultivo no prosperó porque, tras iniciar el ciclo en mayo, esperó las lluvias para cosechar en diciembre pasado, perdiendo 100 mil pesos en dos hectáreas.

SIN FORRAJES. Por otro lado, Don José, quien se dedica a vender forrajes en la carretera que conecta San Tadeo, La Panadera y el Chiquihuitero, indicó que la situación no parece tan crítica actualmente, pero se prevé que se agrave en los próximos meses.

Explicó que, al no realizarse nuevos cultivos, los forrajes para el ganado se encarecerán y escasearán, lo cual también afectará su actividad, ya que obtener alimento implicará traerlo de otros estados, sin que ello represente una ganancia significativa.

“La avena de invierno tampoco prosperó. No recibimos apoyo alguno del gobierno. Lo que solicitamos es un pozo para el conjunto de productores. Actualmente, el canal de la presa está dañado. Así están las cosas; son muchos miles de pesos perdidos, considerando que somos cerca de 400 productores…”

Antonio Jiménez