Natalia Vitela
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- La educación a distancia, que recae principalmente en el programa Aprende en Casa, agravó el rezago en la adquisición de conocimientos y dejó en evidencia la desigualdad económica y tecnológica que se vive en los hogares mexicanos, indicó ayer el Coneval en la evaluación inicial de dicha estrategia.
En su reporte, el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social estimó que el atraso en el aprendizaje se acentúa en contextos de marginación y según los tipos de servicio que atienden a poblaciones vulnerables, como telesecundarias y secundarias comunitarias.
Asimismo, señaló que el reto más importante que enfrentaron los padres de familia para seguir la modalidad virtual fue contar con una conexión a internet o telefonía móvil, lo cual implicó casi el 80 por ciento de las observaciones.
El acceso diferenciado a los medios tecnológicos, como televisor, computadora, servicio de telefonía, energía eléctrica e internet, a través de los cuales se transmiten los contenidos del programa, constituye una limitante que enfrenta la estrategia para dar continuidad al servicio educativo, sobre todo entre hogares en mayor situación de desventaja, se indicó en el análisis.
De acuerdo con el Consejo, el 37.6 de los hogares México cuenta con equipo de cómputo y 52.1 cuenta con conexión a internet.
En el ámbito rural, 12 por ciento de los hogares dispone de computadora, laptop o tableta y 18.7 por ciento cuenta con acceso a internet.
«Como resultado de las afectaciones de la crisis y el incremento de la pobreza también se espera una reducción de los recursos que destinan las familias a la educación de los niños, niñas y adolescentes y un incremento de fenómenos como el trabajo infantil», precisó.
Además, tampoco se cuenta con información sobre la formación de docentes para atender la deserción escolar y se identificó la necesidad de fortalecer la capacitación en el desarrollo de habilidades avanzadas en el manejo de las tecnologías de la información.

Detectan fallas en diseño
El Coneval también detectó que el programa carece de indicadores de resultados, lo que imposibilitó que se verificara si se llevó a cabo el propósito de la estrategia.
José Nabor Cruz Marcelo, secretario ejecutivo de Coneval, explicó durante la presentación del documento que al ser una intervención que surgió frente a la pandemia de Covid-19 se creó de manera emergente y se implementó sin un diseño claramente establecido, consolidado y documentado.
Ello, precisó, ha provocado que se requiera de ajustes constantes de su operación.
Cruz Marcelo señaló que esta estrategia no cuenta con una matriz de indicadores para resultados en donde se identifiquen los bienes y servicios que se otorgan.
Lo cual dificulta la tarea de verificar si éstos son los necesarios y suficientes para llevar a cabo el propósito del programa.