Juan Carlos Orozco y Ernesto Sarabia
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Las remesas enviadas al País subieron 10.60 por ciento anual en los primeros seis meses de 2020, al sumar 19 mil 274 millones de dólares, un monto sin precedentes, según cifras de Banco de México ajustadas por estacionalidad por Grupo REFORMA.
El incremento se vio apoyado en el avance de 5.55 por ciento anual en el número de operaciones y de 4.53 en el valor promedio del envío de dinero.
De enero a junio se realizaron 57.38 millones de operaciones, un cantidad récord, y el valor promedio del envío fue de 336 dólares, el más elevado en 12 años.
Sólo en junio, el valor fue de 3 mil 271 millones de dólares, 6.15 por ciento más que en mayo.
Con datos ajustados por estacionalidad, al considerar la variación de junio, las remesas hilaron dos meses con avances, tras su caída histórica en abril de 26.62 por ciento, en medio de las restricciones para controlar el Covid-19.
Alrededor de 96 por ciento de los recursos de remesas proviene de Estados Unidos.
En junio, el incremento de las remesas se apoyó en un alza de 5.05 por ciento del número de operaciones y de 2.36 en el valor.
Con cifras originales, en junio, las remesas crecieron 11.10 por ciento anual a 3 mil 537 millones de dólares.
Este resultado es muy favorable tomando en cuenta la difícil dinámica del mercado laboral en EU, sobre todo entre migrantes mexicanos, coincidieron Juan Carlos Alderete y Francisco José Flores Serrano, especialistas de Banorte.
Un análisis de Jesús A. Cervantes González, gerente de Estadísticas Económicas y coordinador del Foro de Remesas de América Latina y el Caribe del Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos (Cemla), y Cindy Sánchez Ricardo, economista del mismo organismo, concluye que de no presentarse en EU nuevas interrupciones significativas de la actividad económica, el empleo de los mexicanos seguirá mejorando.
Esto fortalecerá sus ingresos y posibilidades de mayores envíos de remesas al País.
Un aspecto que ha caracterizado la evolución de las remesas a México y otros países de Centroamérica y el Caribe es la resistencia que ha mostrado esa fuente de recursos por no disminuir, destacaron.
Incluso, según Cervantes González y Sánchez Ricardo, en algunos meses se han registrado aumentos anuales significativos, ante un escenario de caída del empleo y de los ingresos de los migrantes en países donde trabajan, particularmente en EU.
Para los expertos del Cemla, el financiamiento de tales remesas podría estarse apoyando en ahorros previos de los migrantes, adicionados por un avance en el porcentaje de su ingreso que envían a sus familiares en sus países de origen.