Con pasos firmes avanzan los trabajos del rescate del Camino Real de Tierra Adentro en Aguascalientes a 10 años de la declaratoria de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO bajo el concepto de Itinerario Cultural, así lo señaló el director del Centro INAH, Héctor Castanedo Quirarte.
El funcionario federal resaltó la importancia de dicha ruta que tiene en su haber más de 2 mil 600 kilómetros que conectaban la Ciudad de México con Santa Fe en Nuevo México, pasando por infinidad de pueblos, presidios, haciendas y conventos. Apuntó que en el caso de Aguascalientes dicho camino pasaba no sólo por la entonces Villa de la Asunción, sino sobre todo lo largo del territorio del estado.
Por lo anterior dijo que durante este año 2020, el INAH está de fiesta, luego de que el Camino Real cumple 10 años de ser parte del Patrimonio de la Humanidad y en Aguascalientes fueron declarados 4 sitios: el Centro Histórico y las Haciendas de Peñuelas, Cieneguilla y Pabellón de Hidalgo.
En ese tenor, Castanedo Quirarte destacó que dentro de las celebraciones por el décimo aniversario de la declaración, el Gobierno del Estado de Aguascalientes, con la asesoría y seguimiento del Centro INAH Aguascalientes ha tenido a bien realizar el rescate de dos íconos fundamentales del Camino Real en la entidad: el Puente de San Ignacio y el tramo de camino entre las Ex Haciendas de Santiago y San Blas de Pabellón.
PUENTE ENTRE SIGLOS. En lo que respecta al Puente de San Ignacio, apuntó que está construido en piedra, se compone de 9 arcos con sus respectivos tajamares colocados hacia el norte, lado por el que recibe la corriente de agua; y la piedra clave de cada arco está adornada con diferentes motivos religiosos relacionados con las devociones de la población de Aguascalientes, como los anagramas de Jesús, María y Santa Ana y los santos más importantes de las órdenes religiosas que estaban establecidas en la Villa como San Francisco de Asís, San Juan de Dios y San Pedro Armengol.
Indicó que dicho puente se mantuvo en uso hasta el pasado 14 de julio del 2020 cuando, en el marco de los 10 años de la declaratoria por la UNESCO, se inauguró un puente alterno que permitirá la conservación de esta obra patrimonial que estuvo en uso durante 262 años soportando el peso no sólo de personas, carretas y animales, para lo que fue calculado, sino de autobuses, camiones y tráilers que por su peso y la vibración generada ponían en riesgo la supervivencia de esta importante obra del patrimonio histórico de Aguascalientes.