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Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Trabajadores avanzan en la construcción de uno de los tramos del Tren Maya en esta localidad yucateca.
La obra, que es uno de los principales proyectos de la actual Administración, ha generado críticas entre los pueblos originarios por el temor a una mayor explotación medioambiental y laboral”, , dijo Alberto Velázquez, de la asociación civil Indignación, a la agencia EFE.
“Para el Gobierno es progreso, es desarrollo y eso significa más trabajos y más urbanización. Para nosotros, como mayas, eso implica que otra vez nos ven como mano de obra barata; implica especulación de la tierra y, por lo tanto, despojo”.
Además, el antropólogo cuestionó los trabajos a los que podrán acceder los pobladores originarios.
“Van a ser los que limpien los hoteles, los restaurantes, meseros. Van a ser básicamente, como dicen los compañeros, la gente que va a limpiar la mierda de los turistas”, afirmó.
A nivel geopolítico esto es “extremadamente preocupante”, expuso por su parte el investigador Sergio Prieto, del Colegio de la Frontera Sur (Ecosur).
“Parece un intento desesperado por seguir adelante, por seguir avanzando en un proyecto que debería estar mucho más consensuado con las poblaciones de la región”, indicó el experto en megaproyectos, migración y territorio.