Con el uso de antivirales de última generación, el IMSS trata a pacientes con hepatitis C. La acción directa del medicamento evita que avance el daño en el hígado, y se ha reportado curación en el 95% de los casos.

En el marco del Día Mundial contra la Hepatitis celebrado ayer, la jefa de Prestaciones Médicas en la entidad, Ana Luisa Robles Rivera, indicó que el 90% de los casos de hepatitis en México tiene tres causas, de las cuales la más importante es el contagio de tipo viral, que se clasifica por letras de la “A” a la “E”, según su origen y por los efectos que produce en el organismo.

“También se padece hepatitis por el consumo excesivo de alcohol y la alta ingesta de los alimentos ricos en grasa. En todos los casos, se produce inflamación del hígado que lleva a fibrosis (cicatrices), cirrosis (destrucción de células), falla hepática e incluso cáncer”.

Destacó la importancia de conocer los síntomas de la enfermedad y acudir al médico de manera oportuna; en la fase aguda, la inflamación del hígado lleva a un cuadro de malestar general, puede haber dolor en el área hepática y de cabeza, ictericia -color amarillento de la piel-, fiebre, fatiga excesiva y poco apetito. Cuando el mal ya es crónico, es común que no haya molestias hasta que se establece la cirrosis; ahí, el dolor es intenso por la ruptura de várices que provocan vómito, orina o evacuaciones con sangre, piernas inflamadas, deterioro de la función cerebral o tumores en el hígado.