Martha Martinez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Sin recursos y sin instituciones específicas que lo pongan en marcha, la Cámara de Diputados aprobó una reforma constitucional que crea el Sistema Nacional de Cuidados.

La propuesta avalada con 302 votos a favor y 12 en contra, modifica los artículos 4 y 73 de la Constitución para reconocer el derecho al cuidado, a elegir si se adquiere como obligación o no el cuidado de una persona que lo requiera y a decidir el tiempo que se destina a dicha actividad.

La reforma establece la obligación del Estado de promover la corresponsabilidad entre hombres y mujeres en las actividades de cuidado y plantea la necesidad de establecer un Sistema Nacional de Cuidados en el que concurran la Federación y los estados, la cual quedará establecida en la ley secundaria.

“Para garantizar el derecho al cuidado digno se implementará el sistema nacional de cuidados, que incluye sus dimensiones económica, social, política, cultural y biopsicosocial, así como políticas y servicios públicos con base en diseño universal, ajustes razonables, accesibilidad, pertinencia, suficiencia y calidad”, señala.

A pesar de ello, de último momento el Pleno avaló modificaciones al Apartado de Impacto Presupuestal del Dictamen, que confirma la disposición de que, cuando los legisladores desarrollen la ley secundaria, deberán cuidar que el Sistema Nacional de Cuidados no genere estructuras ni gastos adicionales.

“En consecuencia, en la legislación secundaria deberá cuidarse que con el Sistema Nacional de Cuidados no se genere ninguna estructura orgánica nueva, ni compromisos económicos adicionales; deberán aprovecharse las instituciones ya existentes de los diversos órdenes parciales del Gobierno”, señala.

Al argumentar el dictamen, la presidenta de la Comisión de Puntos Constitucionales, la morenista Aleida Alavez, reconoció que la provisión de cuidados en México es de baja calidad y de limitado alcance, además de que recae desproporcional e injustamente en las mujeres.

“Este problema se debe a la ausencia de normatividad íntegra en materia de cuidado, políticas públicas e infraestructura, así como la falta de una cultura de la no discriminación y de un balance en la distribución del trabajo no remunerado, esto ha afectado tanto a las personas que reciben cuidado como a quienes los proveen y limitan su autonomía”, sostuvo.

A la vez confió en que la reforma favorecerá la autonomía de las mujeres, ya que les permitirá tener acceso al empleo y mejores ingresos, ser autónomas financieramente, construir un patrimonio, acceder a créditos e incluso perfilar un fondo de retiro.

La priista María Alemán, señaló que el Sistema Nacional de Cuidados debe considerar políticas públicas como el programa de Estancias Infantiles y Escuelas de Tiempo Completo, por lo que se pronunció por restituirlos, luego de que fueron eliminados del presupuesto.

Alemán reconoció que la pandemia impulso a las mujeres más trabajo, ya que amplió las horas destinadas a actividades de cuidado de niños, niñas, adultos mayores y personas con discapacidad, lo que afectará a mediano y largo plazo sus oportunidades de desarrollo profesional, económico, personal y social.

La legisladora dijo que con la reforma se avanza en la eliminación de la división sexual del trabajo desde su origen, el hogar. No obstante, señaló que aún falta construir el diseño institucional del Sistema Nacional de Cuidados y, sobre todo, asignar los recursos que sean necesarios para que éste se convierta en una realidad.

“La cuarta transformación tiene un discurso doble hacia las mujeres, un día aprueba avances sustantivos para las mujeres y otro dan pasos acelerados en reversa al cancelar programas y recursos fundamentales, como la Estancias Infantiles y Escuelas de Tiempo Completo”, advirtió.

En su turno, la diputada de Movimiento Ciudadano, Martha Tagle, sostuvo que sin las actividades de cuidado que llevan a cabo casi exclusivamente las mujeres, el confinamiento impuesto ante la contingencia sanitaria y otras medidas tomadas por las autoridades no habrían sido posibles.

“Son un trabajo invisible, no remunerado, que se sigue considerando como parte de una supuesta ‘naturaleza de las mujeres’, pero que en la realidad es un trabajo que limita el acceso de las mujeres a oportunidades en otros ámbitos, ya sea en el mercado laboral asalariado, el esparcimiento y el autocuidado”, indicó.

Tagle aseguró que esta es una de las reformas más trascendentales de la llamada Legislatura de la Paridad, ya que además de reconocer derechos, busca erradicar estereotipos desde su origen y la transformación de la organización social.

“La propuesta que hoy votaremos coloca en el centro del debate la corresponsabilidad como eje rector, dicha corresponsabilidad involucra al Estado, la comunidad, el mercado, las familias, las mujeres y los hombres”, reiteró.