Mayolo López 
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Por unanimidad, en el seno de las comisiones unidas de Puntos Constitucionales y Estudios Legislativos Segunda del Senado se aprobó la desaparición de la polémica “partida secreta” que hasta hace relativamente pocos años empleaban los Presidentes de la República.

Los senadores avalaron la minuta de la Cámara de Diputados, que fue votada en abril de 2019, para prohibir el uso de una partida secreta en el Presupuesto de Egresos de la Federación.

La minuta comprende una reforma al párrafo cuarto de la fracción IV del artículo 74 de la Constitución Política.

“El uso de la partida secreta ha generado polémica en distintos actores tanto políticos, económicos y académicos; se han manifestado un sinnúmero de voces y realizado diversas hipótesis sobre la problemática, que van desde quienes consideran que los presidentes han abusado de esta figura constitucional e incluso degenerado en actos contrarios al espíritu constitucional; hasta quienes plantean la necesidad de una Ley Reglamentaria que permita acabar con las ‘lagunas’ que al respecto tiene la Constitución en la materia”, se lee en el proyecto de decreto aprobado.

“En ese sentido, se estima que la existencia de partidas secretas corresponde a un régimen bajo el sistema presidencialista, donde la concentración del poder y las facultades unipersonales en la figura del presidente de la República permiten imponer sus condiciones, tanto en la toma de decisiones políticas como económicas del país. Esta institución ya no es apropiada para la democracia política que se vive actualmente en México”.

La modificación elimina el párrafo que señala que “no podrá haber otras partidas secretas, fuera de las que se consideren necesarias, con ese carácter, en el mismo presupuesto (de Egresos); las que emplearán los secretarios por acuerdo escrito del Presidente de la República”.

En su lugar, la reforma establece en la fracción IV del 74 constitucional que “no podrá haber partidas secretas en el Presupuesto de Egresos de la Federación”.

Como se trata de una reforma constitucional, se hace necesaria una sesión de carácter presencial para que pueda ser aprobada. Es probable que los senadores la despachen el jueves de la próxima semana.