Personas sin un perfil asociado a la salud pueden vivir la experiencia de atender una emergencia gracias a la tecnología de simulación clínica.
Hospitales e instituciones educativas, como el Centro de Simulación y Destrezas Médicas (CESIDEM), del Hospital Médica Sur, y el Centro de Enseñanza por Simulación de Posgrado (CESIP), de la UNAM, ofrecen cursos de primeros auxilios basados en modelos anatómicos virtuales dirigidos a personas que no están familiarizadas con el área médica.
El uso de modelos anatómicos, desde torsos y partes del cuerpo para practicar procedimientos sencillos, hasta humanos robóticos que pueden programarse para presentar diversos signos y síntomas, es una manera de acercar a las personas, sin riesgo para ellas, a las situaciones de emergencia médica que podrían enfrentar en la vida real, explicó Concepción Magaña, coordinadora de enfermería de CESIP.
«Los voluntarios que aprenden primeros auxilios por medio de la simulación clínica tienen la posibilidad de aprender en escenarios realistas sin que equivocarse implique daño a una persona», dijo Víctor Hernández, coordinador de CESIDEM.
«Cuando utilizas la simulación clínica te permite saber qué se siente poner un vendaje, qué se siente inmovilizar una pierna, qué se siente tener una jeringa e inyectarla en un simulador de pierna».
Ambos centros ofrecen cursos y certificaciones en primeros auxilios y reanimación cardiopulmonar, y periódicamente llevan a cabo talleres gratuitos de capacitación en soporte vital básico, basados en simulación clínica, dirigidos a todas las personas mayores a 16 años, e incluso organizan cursos especiales para niños.