Daniel Reyes Terán, coordinador del área de Transversalización del IMMA, afirmó ayer que el papel de los hombres en la erradicación de la violencia contra las mujeres debe empezar con un auto ejercicio crítico, voluntario y necesario para reconocer y aceptar sus propias prácticas machistas.
Aseveró que antes que el hombre quiera intervenir o participar en el ámbito público, primero debe hacer una introspección y una reflexión que les permita hacerse responsables de su propia violencia y detener su ejercicio. Esto significa que los hombres no deben asumirse como feministas ni aliados de las mujeres en ese movimiento ni les corresponde liderarlo.
VERSE A UNO MISMO. El primer paso para el varón es ir hacia la dimensión personal, el compromiso político de los hombres con la igualdad de género y la erradicación de la violencia hacia las mujeres comienza en la capacidad de auto observación, en la reflexión a fin de transformar su violencia y avanzar en una nueva forma de relación con las mujeres, los niñas, los adolescentes y todas las personas.
En la medida en que el hombre asuma un compromiso individual como seres violentos y se reflexione cómo se aprendieron esos comportamientos de desigualdad que deberán ser transformados para aspirar a un cambio real en México.
SER HOMBRES. Reyes Terán señaló que la masculinidad se ha malinterpretado y debe ser restaurado el verdadero sentido de ser hombres lejos de las actitudes machistas, de control al otro, subordinar a las mujeres.

“Sin duda que los hombres fueron formados con actitudes machistas y violentos, motivo por el cual se debe avanzar en primer lugar en reconocer que incurren en el abuso de poder y al hacerlo se abren las oportunidades para hacer los cambios y dejar de ejercer esa agresión que puede terminar en feminicidios…” Daniel Reyes, IMMA.

El camino de transformación y de cambio para el hombre comienza en reconocer sus prácticas machistas, sus ideas y pensamientos sexistas. Es responsabilizarse de su violencia y de los daños que ésta genera.