La automedicación de antibióticos para combatir enfermedades gastrointestinales y en vías respiratorias, incrementa la resistencia de las bacterias y luego es más difícil combatirlas, señaló el Dr. Néstor Martínez Orozco.
El especialista del IMSS, refirió que por lo menos seis de cada 10 pacientes tratados por estos padecimientos, ya no responden a los tratamientos médicos, porque previamente se automedicaron con antibióticos no adecuados y que sólo hicieron más resistentes a las bacterias que originaron su enfermedad.
La resistencia bacteriana obliga a los médicos a utilizar fármacos cada vez más agresivos, en algunos casos con efectos secundarios innecesarios.
Las consecuencias de la automedicación pueden llegar incluso a la degeneración de la infección y otras complicaciones que pueden evitarse con un tratamiento oportuno, basado en estudios de gabinete y en el cuadro específico de cada paciente.
Si el paciente presenta síntomas de enfermedades gastrointestinales o en vías respiratorias, es importante que acudan con un médico para que determine el origen de la enfermedad, establezca si se requiere el uso de antibiótico y elija el más adecuado a cada caso.
En cada temporada, las enfermedades derivadas del intenso calor o frío, se incrementan hasta un 30%, y en la mayoría de los casos, los pacientes acuden con el médico después de haberse automedicado y complicado su enfermedad.
El resultado de automedicarse, es que los tratamientos posteriores se complican y las enfermedades se agravan, de ahí la necesidad de evitar fármacos sin prescripción, sobre todo en niños y adultos mayores.
Aconsejó no recurrir a medicamentos sobrantes, ya que lo que resultó bueno para un hijo, no lo será para el otro, cada paciente requiere atención específica.