Sergio Alonso Méndez

La Noticia:

Austria confinará a los no vacunados por coronavirus en sus casas… (elpais.com).

Comentario:

Era una situación que se veía venir. Quizá si la pandemia hubiera retrocedido a niveles insignificantes se hubiera evitado. Pero los casos de COVID-19 están al alza y específicamente en Europa el ritmo de contagio está llenando hospitales. Así que Austria hizo lo que tal vez muchos países imiten: confinar a los no vacunados en sus casas. ¿Cómo funcionará? ¿Hay otros países haciendo algo?

En Austria, desde ya, los no vacunados tienen prohibido salir de sus casas excepto para comprar comida, trabajar y ejercitarse en el parque. O sea que no pueden entrar a restaurantes, peluquerías, gimnasios o eventos deportivos. “No nos tomamos este paso a la ligera, pero lamentablemente es necesario”, dijo el canciller austriaco, Alexander Schallenberg. La policía solicitará en forma aleatoria certificado de vacunación o prueba de haber padecido COVID en los últimos seis meses y quien no pueda proporcionar uno u otra será multado con 500 euros. La multa será de 1,450 euros para quien se niegue a participar en las revisiones.

Cabe decir que a mucha gente le parece anticonstitucional la medida. Una ciudadana austriaca que decidió no vacunarse declara en una entrevista de la BBC: “Yo soy una de esas personas que fue convertida en el enemigo. Eso no está bien”. Ha habido manifestaciones en la sede de la cancillería con pancartas: “Nuestros cuerpos. Nuestra decisión.” ¿Son ciudadanos de segunda los no vacunados?

Austria tiene una de las tasas de vacunación más bajas de Europa: aproximadamente 65%. La vecina Alemania no está lejos con un 67%, pero aún así está imponiendo cuarentena a los viajeros de Austria. Holanda con 84% tiene una alta tasa de vacunación, sin embargo, está imponiendo medidas generales de cierre de restaurantes, tiendas y no asistencia a eventos deportivos.

Letonia, con una tasa de 59%, está impidiendo que los diputados no vacunados participen en el debate de las leyes con la correspondiente retención de pagos. Rusia tiene una tasa muy baja de vacunación con 35% y está tomando medidas de cierre de negocios además se les concedió a los trabajadores un permiso de nueve días buscando reducir las infecciones. Quizás la medida más radical está siendo tomada en Singapur: a partir de diciembre, a pesar de que la salud es pública, los no vacunados tendrán que pagar sus propias cuentas médicas. En México no parece que el debate de las restricciones a no vacunados esté presente, más allá de que no se puede viajar a Estados Unidos y lo peor, que algunas vacunas no son admitidas por las autoridades de aquel país.

Todo puede derivar en una especie de racismo. “¿No estás vacunado? No te podemos servir”. Aunque suene mal, debe hacer reflexionar a los no vacunados. Más que una decisión personal, vacunarse es una responsabilidad con la comunidad.

 

Sergio Alonso Méndez posee un doctorado en Negocios Internacionales por parte de la Universidad de Texas

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