El director de Salud Mental y Adicciones del ISSEA, Francisco Pedroza Cabrera, consideró que tras dos años del inicio de la pandemia y a la mitad de este 2022, hay adolescentes y niños de Aguascalientes que enfrentan todavía la secuela de violencia intrafamiliar, ansiedad, depresión, trastornos de conducta, actitudes desafiantes y comportamiento antisocial.
Pedroza Cabrera apuntó que durante la pandemia hubo un incremento considerable de trastornos de salud mental y alcanzó a todos los grupos poblacionales con consecuencias como el incremento en las adicciones y la violencia en el hogar. Otro ejemplo es el estrés que representó el reto de tomar clases en línea y el trabajo a distancia, sobre todo en aquellas familias que no cuentan con los recursos tecnológicos suficientes en casa.
El especialista aseveró que en lo que va del año, la tendencia de atención y tratamiento a pacientes con estrés será similar a la del ejercicio 2021 -cuando se registraron más de 40 mil consultas-, tanto en el área de salud mental y como en adicciones. El funcionario consideró que esta demanda revela que las personas ya toman consciencia del cuidado que debe tener de su salud emocional y psicológica.
Por fortuna, dijo, se está perdiendo gradualmente el estigma que decía “si vas al psicólogo o al psiquiatra estás loco”. Ahora las personas lo ven como una manera de prevenir o para tratar diversos problemas de salud mental.

Se estima que entre el 60 y 70% de los pacientes de salud mental son mujeres. Sin embargo, en la población adolescente, la proporción es equitativa entre ambos géneros.

BUENOS CONTACTOS. El desarrollo óptimo de la personalidad en los menores requiere del contacto y la comunicación con los demás niños y niñas. Esto se propicia en el juego, donde se aprende a convivir y a seguir reglas. De ahí la importancia del regreso a las clases presenciales.